El dólar en el mercado paralelo no logra hacer pie. La semana pasada traspasó la barrera psicológica de los $ 13 por segunda vez en menos de un mes, no sin alguna resistencia, y cerró a $ 12,78 el viernes último.
Desde su pico de fines de septiembre el dólar en el mercado ilegal ya perdió $ 3,17. La brecha que separa a esa cotización de la minorista oficial, mientras tanto, pasó del 88% al 49% que marcaba el viernes pasado.
Operadores consultados asignaron a la caída de los dólares implícitos en activos (el "contado con liquidación"), las emisiones de deuda en pesos y a la suba de reservas conseguida a través de acuerdos con bancos centrales de otros países la baja del paralelo.
El Gobierno afirmó que no devaluará y la suma de dólares a sus reservas, aunque sean por préstamos a un año, creó confianza en su capacidad de cumplir ese objetivo. La emisión de deuda que empieza mañana, más el canje o recompra del Boden 2015, puede tener un efecto parecido.
Mientras tanto, en el mercado formal el Banco Central (BCRA) aceleró algo el ritmo lento de devaluación que le imprimió al peso en noviembre. Las subas llegan hasta 8 milésimas en una sola rueda y son las más importantes desde septiembre.
"En este lapso el tipo de cambio tuvo un aumento de 3,3 centavos respecto del cierre registrado en el final del viernes pasado. Contra todos los pronósticos la estrategia oficial derivó en un aumento en el ritmo de ajuste y transformó la corrección de la primera semana de diciembre en la más alta desde la penúltima semana de agosto pasado, un dato que seguramente tendrá que tenerse en cuenta a la hora de proyectar los valores del dólar para el fin de año", escribió un corredor cambiario el viernes pasado en un mail para sus clientes.

