Por Rafael Mathus Ruiz - NUEVA YORK.- Mientras todos aquí aguardan el fin de año y una señal del Gobierno para saber si se abrirá una nueva negociación con los holdouts, la justicia de Estados Unidos retomará hoy una discusión paralela: si permite que avance un intento de los fondos buitre para embargar reservas del Banco Central y cobrar su deuda. La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito escuchará en una audiencia los argumentos de la Argentina, del Banco Central (BCRA) y de los fondos buitre EM, de Kenneth Dart, y NML, de Paul Singer, para decidir si el juez Thomas Griesa puede emitir una sentencia en una demanda que aguarda en su tribunal. El tema de fondo: si el Central es un "álter ego" del Gobierno. La demanda, presentada en 2006, surgió a partir de la cancelación de la deuda del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) con reservas del Banco Central, una de las medidas más emblemáticas del kirchnerismo. Para los demandantes, los miles de millones de dólares de las reservas que se han utilizado para pagar deuda en los últimos años, además de la seguidilla de presidentes que ha tenido la entidad bajo el kirchnerismo y la intervención en el mercado cambiario para sostener el dólar y buscar un tipo de cambio "competitivo", dejan a las claras que la Casa Rosada controla el Banco Central y, por tanto, éste es un "álter ego" del Gobierno. "La Argentina puede utilizar, ha utilizado y hasta la fecha sigue utilizando los activos del Banco Central a voluntad", esgrimieron en su demanda, un recuento de diez años de política monetaria kirchnerista. El Banco Central y el Gobierno argumentaron que el tribunal de Griesa no tiene competencia porque, si bien la Argentina se sometió a la jurisdicción de su tribunal en 1994 para emitir deuda, esa decisión, legalmente, no se aplica a la entidad monetaria, aun si se probara que es un "álter ego" del Gobierno. Robert Cohen, abogado de NML, sostuvo lo contrario en una audiencia en 2013 en el tribunal de Griesa: si se prueba esa relación, entonces la renuncia de la inmunidad soberana de la Argentina también se aplica al Banco Central. Ahora, la decisión está en manos de los tres jueces de la Corte de Apelaciones, Reena Raggi, Barrington D. Parker y Roosemary Pooler. No es la primera vez que los magistrados tocan el tema del "álter ego". En 2011, el tribunal revocó una sentencia de Griesa que había permitido un embargo por 100 millones de dólares del Central depositados en la Reserva Federal. En ese momento, los jueces argumentaron que esos fondos gozaban de inmunidad soberana. Y en 2012 la Corte Suprema de Estados Unidos dejó en firme ese fallo. También Griesa había habilitado al embargo de fondos de la Anses, porque esta entidad operaba con bonos del Estado; pero finalmente la demanda también fue desechada y los fondos retenidos en Nueva York pudieron ser repatriados. Un nuevo roundPero en una audiencia de 2013, Griesa dejó en claro que, en su opinión, la decisión de los magistrados se aplicó sólo a esos fondos del Banco Central en particular y no contradijo su interpretación sobre el vínculo general entre el Central y el Gobierno. "Ahora hay más información sobre el tema del álter ego presentada por los demandantes", dijo el juez, según la transcripción de esa audiencia del año pasado. Si la Corte de Apelaciones fallara a favor de los demandantes, la causa volvería a Griesa. Si vuelve a prosperar la postura de la Argentina, los fondos buitre llevarían el tema, seguramente, a la Corte Suprema de Justicia, una vez más. La mayoría de los abogados opinaron que hay suficiente jurisprudencia que avala la inembargabilidad de las reservas del BCRA. Cuenta regresivaLa American Task Force Argentina (AFTA), el principal grupo de presión contra el país financiado por Paul Singer, dueño de Elliot Management y NML, presentó ayer un reloj con una cuenta regresiva que marca el tiempo que le queda de vida a la cláusula RUFO (Rights Upon Future Offers): 20 días, a partir de hoy. "Hasta hoy, la RUFO ha sido la excusa favorita de Axel Kicillof para no negociar con los acreedores", afirma el sitio de Internet de ATFA, donde está colocado el reloj. Allí se insiste, una vez más, en que la RUFO es "nada más que una cortina de humo para desbaratar cualquier negociación". Esa cláusula, establecida en los prospectos del canje de deuda, obliga al Gobierno a ofrecer como máximo las mismas condiciones a los bonistas que no hayan entrado en la operación.. |