Por Rafael Mathus Ruiz - NUEVA YORK.- Paul Singer, el magnate de Wall Street dueño de los fondos Elliot y NML, que ha litigado por más de una década contra la Argentina en los tribunales de Estados Unidos, dijo que quiere un acuerdo por la deuda, pero dudó sobre la voluntad del Gobierno para negociar en 2015. "Es muy difícil, es imposible predecir lo que realmente harán después del primero de enero", dijo Singer ayer, durante la Conferencia Dealbook, organizada por The New York Times. Singer dijo que "es muy fácil" solucionar el litigio con la Argentina e insistió en que tanto ellos como otros bonistas quieren negociar, pero también dijo que el Gobierno convirtió una "disputa comercial" en una "disputa sobre dignidad nacional", y que por ello era muy difícil saber qué decisión tomaría la Casa Rosada el año próximo. Hasta ahora, el Gobierno les ofreció a los fondos buitre el canje de 2010. Singer rechazó esa propuesta. En 2015, la Argentina estará en condiciones de mejorar su oferta a los holdouts sin temor a una avalancha de juicios de los bonistas que participaron de los canjes, pues habrá dejado de existir la llamada cláusula RUFO que, en la visión del Gobierno, les hubiera permitido a los acreedores demandar al país. Singer consideró que ese cambio de escenario no garantiza una negociación. "Creo que el gobierno de la Argentina ha elevado a una disputa sobre soberanía una disputa puramente comercial, en la que básicamente hemos dicho que no estamos dispuestos a tomar su oferta. Ellos no han ofrecido una contraoferta, han convertido esa disputa comercial en una pelea que posicionaron como una disputa sobre dignidad nacional, dado esto, es muy difícil, es imposible predecir lo que realmente harán después del 1° de enero", dijo Singer. "Tiene todo el sentido del mundo que se sienten con nosotros y trabajen con nosotros y el resto de los bonistas y cierren un acuerdo", cerró el magnate.. |