BRASILIA (Reuters).- El Banco Central de Brasil seguirá interviniendo en el mercado cambiario de su país el año próximo, pero podría reducir el tamaño de esas operaciones, destinadas a frenar la depreciación del real, que ha incrementado la inflación.
El presidente de la entidad, Alexandre Tombini, informó ayer en un encuentro con periodistas que el banco decidirá en los próximos días si reduce el suministro diario de swaps cambiarios a sólo 50 millones de dólares al comienzo de 2015 o si lo mantiene sin cambios, en 200 millones de dólares.
Algunos inversores tenían dudas sobre si el banco seguirá vendiendo estos swaps el año próximo, después de que Tombini dijera previamente que el programa cumplió sus objetivos.
Pese a todo, sus comentarios no fueron suficientes para aliviar la preocupación de los inversores. El real recortó algunas pérdidas después de que habló, pero siguió cotizándose a cerca de 2,73 unidades por dólar, cerca de 1,88 por ciento más débil en relación con el cierre del lunes.
La fuerte depreciación del real, que tocó ayer mínimos niveles en diez años, es citada por el Banco Central como uno de los principales motivos de la aceleración de la inflación.
Tombini dijo que la entidad vigilará los efectos secundarios inflacionarios de un real más débil y del alza en los precios regulados para evitar un contagio al resto de la economía.
Una fuerte caída en los precios globales de las materias primas y perspectivas de tasas de interés más altas en Estados Unidos el próximo año pusieron una enorme presión en las monedas de países emergentes, en los últimos meses.
Efecto Rusia
El rublo se hundió ayer más del 11% frente al dólar, en su mayor caída intradiaria desde la crisis financiera rusa de 1998, debido a que la confianza en el Banco Central se evaporó tras una ineficaz alza de tasas.
Tombini reiteró que el Banco Central no será complaciente con la inflación, que debería llegar a su máximo nivel en el primer trimestre del próximo año, pero que entonces iniciaría un "largo período de declive" hacia el centro de la meta oficial del 4,5 por ciento.
La entidad aumentó su campaña de endurecimiento monetario con un alza de 50 puntos básicos el 3 de diciembre, en un intento de reducir una inflación mayor al techo de la meta oficial y fortalecer la decisión de la presidenta Dilma Rousseff por aplicar políticas más amigables con los mercados.
Tombini hizo ayer una exposición ante los legisladores. Sostuvo que el programa de intervención cambiaria del banco ha cumplido con sus metas y que la actual reserva de swaps satisface la demanda de protección financiera de los empresarios..

