La Argentina recuperó el superávit fiscal primario, tras dos meses de déficit, al registrar en noviembre uno de 388,3 millones de pesos, favorecido principalmente por una mayor recaudación tributaria. Pero en el mismo período sufrió, sin embargo, un rojo financiero total de 3.393,7 millones de pesos (el balance fiscal calculado después del pago de deuda), lo que marcó un descenso del 64% en el desequilibrio respecto del mismo mes de 2013.
El déficit se produjo a pesar de que el Banco Central y organismos internacionales auxiliaron al Tesoro con 15.053 millones de pesos en ese período. De no haber contado con esa ayuda, se habría registrado un bache que podría haber ascendido hasta los 18.446,7 millones de pesos. Desde enero, el déficit financiero total llegó hasta los 77.822,6 millones de pesos.
El resultado primario, en cambio, mostró una mejor performance comparado con un déficit de 6.678 millones que se había producido en noviembre de 2013. El crecimiento se dio, principalmente, por una suba de los ingresos por la recaudación tributaria, de acuerdo con lo informado por el Ministerio de Economía. Así, se registró un resultado positivo tras dos meses consecutivos de déficit.
El ministro de esa cartera, Axel Kicillof, había justificado en varias oportunidades el gasto público como una forma de reactivar la economía. Según el informe oficial, "los ingresos totales aumentaron 32.713,6 millones de pesos, mientras que el gasto primario creció 25.646,6 millones de pesos respecto al mismo mes del año anterior".
En octubre pasado, la Argentina había registrado un déficit presupuestario primario de 15.194,8 millones de pesos, luego de un resultado negativo de 4.260 millones de pesos en septiembre último.
Para llegar a este resultado, el Estado nacional contó en noviembre con transferencias de rentas por algo más de 15.000 millones de pesos, contra los 4.700 del año pasado.
Cuando resta computar los ingresos y egresos de diciembre, un mes estacionalmente negativo para el fisco, ya que se concentran varios pagos, las cuentas del Estado nacional presentan un saldo negativo primario de algo más de $ 15.200 millones, y financiero de 77.800 millones, a pesar de contar con aportes del Tesoro por $ 113.250 millones.
A finales de noviembre, el ministro de Economía, Axel Kicillof, justificó el desequilibrio en las cuentas, al señalar que "el Estado tiene que entrar en déficit fiscal para generar demanda".
El jefe del Palacio de Hacienda defendió ante la Cámara Argentina de la Construcción la inversión pública en infraestructura, al destacar que "es el motor que genera demanda agregada y que da señales de inversión al sector privado".
Si bien destacó que lo que se necesita para salir de la crisis mundial es la inversión privada, recordó conceptos del economista británico John Keynes sobre "poner al Estado al servicio de la creación de demanda" para generar la confianza necesaria para que el sector privado invierta.
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