Por Javier Blanco - Al día después del generalizado alivio que trajo la ratificada decisión de la Fed de ser "paciente" (antes de lanzarse a retocar al alza las tasas de interés) sólo pudieron sacarle provecho aquí los bonos. De la mano de una menor presión sobre el denominado riesgo emergente, en general, los títulos de la deuda argentina siguieron recomponiendo precios: avanzaron del 0,5 al 3% los nominados en dólares y 1% promedio los emitidos en pesos. Pero otros creen que también influyen las compras de oportunidad de quienes los suscriben sólo para que el fin de año no los tome con posiciones en activos o efectivo que puedan abultar sus pagos de ganancias o bienes personales. Esta vez, los avances más sólidos, entre los dolarizados, se dio en el tramo corto y medio de la curva y ya no en el más largo, como se había visto en la jornada previa, cuando comenzó a notarse a pleno la reversión parcial de las pérdidas anteriores. Para las acciones, el panorama fue distinto. El Merval cayó 1,1%. Así volvió a estirar al 20% su margen de pérdidas en diciembre y se mantuvo indiferente a la fiesta de Wall Street (cerró con todos sus índices más de 2% arriba) y su impacto sobre el resto de las plazas de la región. El nuevo derrape del 4% del petróleo, que ayer había hecho una pausa en su derrotero bajista, condenó la suerte de dos de sus componentes centrales: YPF (que cedió 2,6%) y Tenaris (que bajó 1,8%). Pero la mayor presión vino por el lado de las eléctricas, que cedieron entre 3 y 4%, como en los casos de Edenor y Pampa Energía. Sin embargo, lo real fue que nunca mostró empuje (el volumen operado con acciones cayó hasta los $ 166 millones) para evitar su "condena" a otra baja.. |