ES POR EL RECHAZO A LA INCLUSIÓN DE SALVAGUARDAS El gobierno brasileño responderá hoy a la propuesta que realizó el ministro Roberto Lavagna. Si se rechazan las salvaguardas, la Argentina mantendrá trabas paraarancelarias. Si Brasil rechaza la inclusión de salvaguardas en el Mercosur el Gobierno está dispuesto a seguir aplicando barreras paraarancelarias, como las licencias no automáticas, para proteger a la industria local.
La decisión se la comunicarán hoy los negociadores argentinos a los representantes del gobierno brasileño en una larga reunión que mantendrán en la Cancillería local de la que participarán, entre otros, el secretario de Industria, Alberto Dumont, y el secretario de Relaciones Económicas, Alfredo Chiaradía, mientras que por Brasil la comitiva integrada por 16 negociadores estará encabezada por el secretario de Relaciones Económicas, Samuel Pinheiro Guimaraes.
"El gobierno de Néstor Kirchner tiene la vocación de proteger a la industria y la historia del Mercosur demuestra que en 10 años hubo un claro ganador que fue Brasil", dijo a El Cronista una fuente del Gobierno que participará de la reunión.
Por otro lado, oficialmente tanto Economía como la Cancillería salieron al cruce de las versiones del canciller brasileño, Celso Amorim, quien el miércoles pasado dio a entender que su país no estaba dispuesto a aceptar la inclusión de salvaguardas en el Mercosur. "Sólo el desarrollo conjunto y la expansión intraindustrial le dan sentido económico al Mercosur", dijo una fuente de Economía.
En el mismo sentido Chiaradía dijo que hasta que no se reciba la comunicación oficial de Brasil no se puede hablar de rechazo. La propuesta de la que habla Chiaradía es la que realizó en septiembre pasado el ministro de Economía, Roberto Lavagna, al gobierno brasileño. La misma consta de cinco puntos entre el que se destaca la inclusión de salvaguardas.
Los textiles argentinos también reaccionaron a las declaraciones de Amorim. Según la Fundación Pro-Tejer "el método de negociación de Brasil se canaliza a través de la imposición de su visión hegemónica".
Las que no reaccionaron fueron las automotrices. Ayer comunicaron que acordaron con Brasil un plan para promover el desarrollo conjunto de esa industria en ambos países (ver pág 14).
El gobierno de Kirchner sostiene que si bien la Argentina se desindustrializó en los ’90, entre otras cosas porque mantuvo un tipo de cambio sobrevaluado que provocó el reemplazo de la producción local por bienes importados, también está convencido que el Mercosur no cumple con el Tratado de Asunción, donde se especifica que la industrialización del bloque no debe ser asimétrica. Con ese argumento y con los números de crecimiento de la importación de electrodomésticos en la mano se decidió a mediados de año imponer licencias no automáticas para desalentar las compras de esos productos del país vecino. |