La Bolsa de Buenos Aires se mostró ayer indefensa ante un nuevo derrumbe en el precio internacional del petróleo: el panel líder retrocedió un 6,26% hasta las 8.123,70 unidades, en el que fue su peor desliz desde el 15 de diciembre pasado cuando estalló la crisis cambiaria en Rusia.
El sector petrolero fue el gran damnificado, empezando por Petrobras Brasil, que perdió un 10,77% en la sesión. Las acciones de YPF, la petrolera estatal que preside Miguel Galuccio, la escoltaron con una merma del 7%, mientras que los títulos de la siderúrgica Tenaris lo hicieron en un 7,1%. La tendencia se repitió entre los ADR de Wall Street, que convalidaron repliegues en torno al 5% (ver pág. 4.)
Todo sucedió en medio del típico sopor estival, acumulando negocios por apenas $ 131 millones, lo que exacerba la volatilidad de la operatoria bursátil. El Merval será cada vez más vulnerable a las idas y venidas del crudo a raíz de la flamante ponderación del índice, donde la industria petrolera acapara el 51,1% de la participación. Cabe aclarar que desde principios de año, sólo 12 empresas pasaron a conformar la selección de las líderes, con la salida de dos pesos pesados como Telecom y Petrobras Argentina (PESA).
El panorama fue totalmente distinto para los bonos nominados en dólares, especialmente los del tramo medio de la curva, que se consolidan como el refugio predilecto de los inversores más conservadores. Fue una rueda cambiante, atada a los humores del dólar contado con liquidación. Entre las emisiones más buscadas, el Bonar 2024 sumó un 0,6%, seguido por el 0,26% del Bonar X y el 0,16% del Boden 2015. De todos modos, lo mejor del día llegó desde el lado del Discount bajo legislación neoyorquina, que convalidó un salto del 2,01%.
La tercera jornada de la era pos-RUFO llegó con una ligero sesgo vendedor para los bonos que cotizan en Nueva York. El Bonar X sobresalió con una merma cercana al 1,5%, al tiempo que los bonos del canje operaron sin variaciones. El Global 2017, que entró en cesación de pagos el pasado viernes, tampoco registró movimientos relevantes. Por lo tanto, la magra performance de la deuda argentina incitó un salto del 1,79% en el riesgo-país hasta los 739 puntos básicos.
Por otro lado, el dólar oficial rompió con el adormecimiento de diciembre y ajustó un centavo hasta los $ 8,58. De no haber mediado una venta oficial de u$s 10 millones a minutos del cierre, el avance podría haber sido más significativo. Las reservas internacionales cerraron así con una merma de u$s 30 millones hasta los u$s 31.307 millones. Sucede que el tipo de cambio se ve presionado por la fortaleza del dólar en el exterior, que empuja las monedas emergentes hacia la devaluación. El real brasileño, por ejemplo, operó ayer en 2,7087 unidades por dólar.
Los ánimos estuvieron más calmos en los circuitos informales. El "blue" retrocedió cinco centavos, a $ 13,75, incapaz de gambetear los controles oficiales. La presencia de la Gendarmería se hará notar en los próximos días, en una época estacionalmente frenética para la negociación de la divisa. El contado con liquidación, en tanto, cedió hasta $ 12. |