Después del traspié del lunes cuando por un momento coqueteó con quedar debajo de los u$s 50, ayer finalmente se asentó debajo de esta barrera psicológica: el barril de crudo WTI, el que cotiza en Nueva York, se hundió otro 4,2% y finalizó en u$s 47,93, el menor nivel desde el 21 de abril de 2009.
Mientras tanto en Londres, el Brent también caía. Al cierre el descenso
alcanzó el 3,8% hasta quedar en los u$s 51,10 el barril, un valor en el que no
se encontraba desde marzo de 2009.
El exceso de oferta frente a una caída de
la demanda global hizo estragos en el precio del "oro negro". Los números son
una prueba contundente: el 6 de enero de 2014 el WTI cotizaba u$s 92,8 y el
Brent u$s 107,5. No obstante, el declive comenzó en septiembre, lo que hace más
rotunda el derrumbe, cerca de un 50% en un par de meses.
"La caída del precio del petróleo en un 50% no aumentará la demanda ya que no es sensible al nivel de precios. Es absolutamente inelástica. Por lo tanto afectará en los ingresos y en las inversiones en toda la cadena de producción", comentó Mariano Otálora, director de la Escuela Argentina de Finanzas Personales. En la misma línea especificó que "lo que queda claro es que la baja del petróleo no perjudica a los Estados Unidos en el corto plazo ya que es el principal importador de crudo del mundo".
Sin embargo reconoció que "resulta raro" que la OPEP esté perdiendo u$s 1.750 millones al día. "Mejor dicho, está regalando casi u$s 650.000 millones a las grandes potencias del mundo que importan la mayor cantidad de petróleo, que son EE.UU, China y Japón. Pero no creo que dure mucho tiempo estos precios, salvo que quieran perjudicar la producción Shale en los Estados Unidos, en este caso estos precios deberían mantenerse al menos por 3 o 4 años", agregó Otálora.
A lo mismo apunta el CEO de FIRST, Miguel Arrigoni, dado que sospecha que la de la intención de la OPEP y las potencias de occidente. "Creo que lo que vemos es un ataque a Rusia por el conflicto geopolítico con Ucrania. Hay que tener en cuenta que el precio equilibrio de la mayoría de los países productores de petróleo está por encima de los u$s 110", señaló.
A mediados de diciembre pasado la OPEP se negó a reducir la producción de petróleo, una decisión que golpeó aun más al sector petrolero. Pero no solo las empresas ligadas al sector padecen la tenencia bajista de este commodity. La moneda rusa llegó a superar los 64 rublos por dólar, es decir ya un 50% menos que los 32 por dólar en los que se encontraba un año atrás.
En cuanto a las bolsas, el Dow Jones perdió 0,75%, mientras que tanto el S&P500 como el Nasdaq retrocedieron 0,9% cada uno. Además, el Merval cedió 0,8% y los índices europeos cayeron hasta 1,2%. En cambio el Bovespa subió 1% de la mano de la minera Vale. Cabe añadir que la ralentización de la economía estadounidense y el temor por el futuro de Grecia también afectaron al mercado.

