Las principales plazas financieras se rindieron ayer a una ola de ventas sobre el cierre de la sesión, en la que el persistente descenso de los precios del petróleo y la preocupación por las elecciones griegas apagaron el apetito por inversiones de riesgo.
La variante WTI cotizó ayer con una corrección del 4,2% hasta los u$s 47,93, al tiempo que el Brent londinense lo hizo en un 3,78% hasta los u$s 51,10. Renovaron así sus mínimos en cinco años y medio, acercándose al umbral de los u$s 40,00, visto en el mercado como el punto de inflexión para que la OPEP morigere su ritmo de producción de crudo.
Tras un arranque alentador, las Bolsas europeas se tiñeron de rojo, aunque con repliegues más moderados respecto de la rueda anterior. El mercado más bajista fue el español, que perdió el 1,22%, seguido de Londres, que se dejó el 0,79%; París, el 0,68%; Milán, el 0,25%, y Fráncfort, el 0,04%.
Grecia tampoco ofreció algún aliciente para revertir el rumbo. Los operadores citaron un informe del grupo Oxford Economics que, basado en análisis de encuestas recientes, señala que el partido izquierdista Syriza se encamina a obtener un "claro mandato" para implementar sus políticas antiausteridad
El petróleo también se llevó por delante a Wall Street, que ya venía de capa caída por una serie de datos económicos que apuntan hacia una ralentización del crecimiento. Por ejemplo, el ritmo de expansión de los servicios se moderó y las nuevas órdenes de bienes manufacturados cedieron por cuarto mes consecutivo. Así, el selectivo S&P 500 terminó con un ajuste del 0,89%. Hoy aterrizará el informe de empleo en la plaza, siempre un buen termómetro de la salud de la primera economía mundial.
El mercado local, por otro lado, padeció la falta de liquidez en las operaciones. El panel líder de la Bolsa porteña cedió un 0,81% hasta las 8.057,87 unidades, en una jornada donde se negociaron apenas $ 102 millones. Para la renta fija fue una rueda sin un rumbo definido, aunque las emisiones en dólares toleraron un súbito descenso en los últimos compases de la rueda, en una clásica maniobra oficial para deprimir el tipo de cambio implícito.
El esfuerzo del Gobierno tuvo sabor a poco ya que el contado con liquidación sumó 11 centavos, a $ 12,09, y el denominado dólar "MEP" trepó otros 27 centavos, a $ 12,49. El dólar "blue", en tanto, operó estable a $ 13,75. Ayer se conoció que el BCRA volcó en diciembre $ 60.000 millones al mercado, un caudal de pesos que conspirará con la inmovilidad de la plaza.
En definitiva, la autoridad monetaria se vio obligada a inyectar u$s 30 millones en la franja mayorista, aunque no pudo evitar que el billete suba un centavo, a $ 8,59, en las casas de cambio. Los exportadores brillaron por su ausencia, en un segmento donde sigue rigiendo la "ley seca" para la importación. |