En poco más de 20 minutos, Kicillof escribió 16 tuits, aunque, a diferencia de Cristina, no mostró gran originalidad y se limitó a repetir los argumentos que expresó en las últimas entrevistas con medios oficialistas para referirse a las negociaciones de la deuda en default. Después de un debut, el 1° de enero, con un solitario retuit de un aviso de YPF, ayer el ministro inició una andanada de mensajes con un clásico: el ataque a los fondos buitre. "Los buitres de afuera y sus secuaces internos decían que la cláusula RUFO era una excusa para no pagar. Pagar bajo RUFO era voltear el canje", sostuvo en su primer tuit de la serie.
Kicillof dejó en claro que será muy difícil que haya un acuerdo con los holdouts y que la Argentina se limitará a ofrecerles las mismas condiciones que tuvieron los que entraron en los canjes de 2005 y 2010. "Los que quieren sobreendeudar de nuevo al país son los que quieren pagarles a los buitres cualquier cosa", disparó en otro tuit.
Ayer a la noche el ministro ya había cosechado más de 16.000 seguidores, pero apenas estaba siguiendo a 13 cuentas en la red. La lista no incluía ninguna sorpresa y se limitaba a Cristina Kirchner, Dilma Rousseff, la agencia Télam y el sitio de Precios Cuidados, entre otros.

