El dólar comenzó la semana a la baja después de que los inversores aprovecharan los avances experimentados por el billete verde en los últimos días para tomar beneficios y retornar a sus apuestas por el euro y el yen. Los mercados esperan que las cifras de déficit que se conocerán durante esta semana vuelvan a reflejar un incremento, aunque la prudencia se mantiene a la espera de la decisión que tome la Reserva Federal en su reunión de mañana. Buena parte de los expertos consideran que Alan Greenspan elevará de nuevo el precio oficial del dinero en EE UU. Aun así, el dólar retrocedió posiciones y se situó por encima de 1,32 unidades por euro. La publicación de las cifras de ventas minoristas hizo que las pérdidas del dólar no fueran tan acusadas. Los datos referentes al mes de noviembre reflejaron un incremento del 0,1%, cuando los expertos habían apostado por un descenso de una décima.
Sin embargo, el descenso del dólar vuelve a poner de manifiesto que el mercado no encuentra estímulos parea comprar dólares y que los movimientos de la pasada semana tan sólo fueron de tipo técnico y también provocados por los rumores que apuntaban tanto a una posible rebaja de tipos de interés en la eurozona para detener las alzas de la moneda única como de una intervención conjunta del Banco Central Europeo y del Banco de Japón para tratar de luchar contra la debilidad del dólar.
Los datos de déficit comercial y por cuenta corriente que se conocerán a lo largo de esta semana reflejarán probablemente que el desequilibrio en las cuentas de la primera economía mundial continúan y que no será tan fácil de financiar. Por este motivo, el dólar descendía hoy y se situaba en torno a 1,3270 unidades por euro, cerca del cierre de la sesión en las principales plazas europeas.
Mientras, el yen volvía a situarse por debajo de la cota de 105 unidades por dólar, que alcanzó a finales de la semana pasada, después de alcanzar sus máximos de los últimos cinco años, por debajo de 102 unidades.