La sentencia fue confirmada por el Órgano de Apelación de la OMC, luego
de que fuera rechazada la apelación realizada por el gobierno argentino en
septiembre pasado.
A partir de ahora, el Órgano de Solución de Diferencias (OSD) deberá
tomar el informe, ratificarlo e instar a la Argentina a ajustarse a la medida
con plazos predeterminados.
El Gobierno tendrá luego un tiempo para negociar con los países
demandantes, que podría extenderse hasta seis meses, dijeron expertos en la
materia. De no llegar a ningún arreglo, la OMC intimará a la Argentina y los
países afectados tendrán un plazo para aplicar represalias, que podrían abarcar
desde aranceles a la importación de productos argentinos, cuotas o directamente
prohibición al ingreso de ciertos bienes.
Negociación
Si bien el Gobierno no desmantelará el sistema de administración del comercio, trascendió que tiene vocación de negociar con los representantes de los estados afectados para mejorar algunos procedimientos (ver pag 3). De todos modos, diversas fuentes que mantienen fluido contacto con los negociadores argentinos admitieron que la estrategia será dilatar las negociaciones el mayor tiempo posible, con el objetivo de que sea el próximo gobierno el que deba poner fin a las barreras comerciales.
En respuesta a la definición de la OMC, la Unión Europea manifestó que
"la Argentina no debería continuar requiriendo a las empresas extranjeras
limitar sus importaciones, compensar el valor de sus importaciones con
exportaciones equivalentes, invertir en el país y mantener allí sus beneficios,
o usar una cierta cantidad de contenido argentino en sus productos". Tampoco
debería obligar agregó la UE a las empresas a contar con la aprobación de las
Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI) para importar. "La
Argentina debería ahora renunciar a sus prácticas permitiendo a las empresas
europeas reanudar sus negocios normalmente con sus socios comerciales
argentinos", aclaró Europa.
El gobierno de Estados Unidos, por su parte, también confirmó el triunfo
en el caso contra la Argentina. Mediante un comunicado, el representante
comercial norteamericano, Michael Froman, enfatizó que "los EE.UU. aprecian las
conclusiones de la OMC en la disputa", ya que "las medidas proteccionistas
argentinas impactan sobre un amplio segmento de las exportaciones
estadounidenses al país", que en 2014 alcanzaron los u$s 11.000 millones.
La UE, EE.UU. y Japón presentaron reclamos en contra del país entre mayo
y agosto de 2012, por lo que ellos consideraban un uso abusivo de las licencias
no automáticas de importación, que el Gobierno utilizaba para dilatar el ingreso
de productos del exterior.
También sumaron en sus argumentos medidas no escritas, como por ejemplo
la exigencia de que para poder importar las empresas debían exportar por igual
valor, o la imposibilidad de girar dividendos al exterior, además del posterior
sistema de DJAI. Argumentaron que las DJAI y las licencias no automáticas violan
las normas de la OMC porque entorpecen la fluidez del comercio.
La magnitud del comercio que podría verse afectado por las sanciones de
estos países "no puede preverse, pero el volumen de exportaciones argentinas a
esos mercados supera el quinto del total", consideró Marcelo Elizondo, de la
consultora DNI. En 2014, las ventas a la UE alcanzaron los u$s 10.080 millones;
a EE.UU, u$s 3.340 millones, y a Japón, u$s 695 millones. Las exportaciones
sumadas a los tres mercados llegan a los u$s 14.115 millones.
"Una hipótesis no oficial (no prevista en la decisión de la OMC) da
cuenta de que los denunciantes considerarían que han visto afectadas
exportaciones por un 20 al 30% del total de lo exportado a Argentina", agregó
Elizondo.
De ser así, podrían verse afectadas ventas a esos mercados por unos
u$s 4.200 millones anuales.

