Es porque hay faltante de billetes de u$s 1,
u$s 5 y u$s 10. Entonces suelen dar menos de lo autorizado por la AFIP,
porque redondean para abajo. La misma regla se aplica para las
adquisiciones de divisas para turismo.
En las casas centrales de los bancos y en las casas de cambio es donde
más tienen billetes de baja denominación, no así en las sucursales más
alejadas del centro
Ir al banco se parece cada vez más a ir a la verdulería del barrio. Conviene llevar cambio para evitar salir perdiendo. "La
próxima vez que vengas a comprar dólar ahorro, si tenés billetes de u$s
1, u$s 5 y u$s 10, traelos, así te puedo dar un poquito más de dólares,
porque no tenemos cambio chico, entonces tenemos que redondear para
abajo". Esta es la sugerencia que suelen dar los cajeros de los
bancos a los clientes que van todos los meses a llevarse las divisas que
les autoriza la AFIP a $ 10,34 (oficial de $ 8,62 más 20% de recargo) o
de turismo a $ 11,64. En las casas centrales de los bancos y en las
casas de cambio es donde más tienen billetes de baja denominación, pero
en las sucursales más alejadas del microcentro, y en especial en el
interior, es donde más faltante se produce. "Existe cierta escasez
de billetes de baja denominación (de u$s 1 y u$s 5). Por lo tanto,
cuando un cliente quiere comprar dólares en cifras que requieren estos
billetes y el banco no dispone en ese momento, el cliente puede
acreditar en su cuenta la diferencia. Esta práctica es la más habitual y
es bien aceptada por los clientes", reconocen en un banco extranjero. En
una entidad pública, en tanto, señalan que cada banco debe administrar
su propio cambio de dólares: "A su vez, se le acerca a las sucursales
una determinada cantidad de cambio que cada filial también tienen que
administrar. Y cuando se quedan sin cambio, deben avisar y esperar hasta
que llegue el camión de caudales al día siguiente y que lleve cambio". En
otro banco de capitales extranjeros admiten que cuidan el cambio como
si fuese oro. Entonces, si a un cliente deben darle, por ejemplo, u$s
568, le entregan u$s 550 y los u$s 18 restantes se lo acreditan en la
cuenta, a excepción que la persona reclame que se lo den en el momento.
Si no hay queja de por medio, la orden es acreditárselo, pero
"encanutar" el cambio. Las reglas, por lo visto, son las mismas que
tienen las cajeras de los supermercados chinos. Quienes están en
mayor desventaja son quienes adquieren moneda extranjera a través de
Home Banking y van al cajero automático para retirar esas divisas,
porque el billete de menor denominación que se carga es de u$s 50. En
consecuencia, si le dieron u$s 799, el ATM le entregará u$s 750.Dólar blue, al revésEn
el submundo de las cuevas sucede todo lo contrario: cuando un individuo
va a vender dólares, lo primero que le preguntan es de qué denominación
son los billetes. "Si es de u$s 100 o de u$s 50 te puedo pagar más,
pero si es de u$s 20 tengo que darte $ 0,10 menos por dólar, porque a
esos no los quiere nadie", detalla una "arbolita". Del mismo modo,
el oficinista que quiera comprar dólares blue puede decir que acepta
billetes de u$s 20 y, a cambio, le mejorarán $ 0,10 la cotización, La
abundancia de billetes de u$s 20 obedece a que muchos cajeros
automáticos de los Estados Unidos sólo dan billetes de esa denominación
cuando alguien va a hacer una extracción. Por eso, los conocedores del
sistema, cuando van al banco a comprar los dólares ahorro de la AFIP,
exigen que les den billetes de u$s 100 o, en su defecto, de u$s 50.
Incluso, hasta llevan cambio chico de dólares para tratar de conseguir
esos billetes que, en el mercado, valen más.
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