Tras conocerse recientemente que el Banco Mundial espera que la Argentina sufra una recesión
en el año en curso, ahora el Fondo Monetario Internacional se suma al
pronóstico negativo previendo una caída del 1,3% en la actividad para
2015, según surge del informe sobre Perspectivas Económicas Mundiales
(WEO) dado a conocer por Alejandro Werner, director del Hemisferio
Occidental del FMI.
Peor es la previsión para Venezuela, ya que
se espera un derrumbe del 7%. Para Brasil la perspectiva es de
estancamiento y el resto de Latinoamérica mostraría crecimiento
"mediocre". Perú, con una proyección de crecimiento del 4%, y Colombia
-3,8%- siguen siendo las estrellas de la región.
A pesar de
reconocer una moderación de las presiones cambiarias y una evolución más
favorable de lo previsto en 2014 (se calcula una caída del 0,4% para el
año pasado), el Fondo advierte que "la Argentina continúa haciendo
frente a importantes desequilibrios macroeconómicos", diagnóstico que
fundamenta la previsión de caída en la actividad para 2015.
Alejandro
Werner en conferencia de prensa desde Washington explicó el porqué de
este diagnóstico negativo sobre el crecimiento de la Argentina. Cabe
señalar que en sentido contrario el Presupuesto Nacional prevé que en
2015 el PBI crecerá el 2,6%.
"Muchos sectores muy importantes de
la economía traen contracciones en el cierre del año pasado y para 2015
estamos viendo que un poco se profundiza la restricción externa, que la
caída de importaciones sigue y esto obviamente afecta la oferta
agregada de la economía", indicó el funcionario.
Continuó Werner
advirtiendo: "Dada la falta de la capacidad de la economía de generar
un financiamiento externo para atender estos desequilibrios externos
éstos se terminan reflejando en inflación, incertidumbre, en
restricciones y eso es lo que afecta a la producción y nos da como
resultado una contracción económica".
Previamente, el directivo
del organismo multilateral había indicado que la estimación de la caída
de la economía argentina también tuvo en cuenta la importante
restricción del "sector industrial, en el consumo y en la construcción".
Asimismo, advirtió acerca de la incertidumbre sobre la posibilidad de
implementar políticas (para corregir estos desbalances) en un marco
"donde el déficit fiscal es elevado y donde no hay una disponibilidad de
financiamiento externo importante".
Respecto de la inflación no
emitió comentario alguno, aunque explicó que la revisión final del
IPCNU se llevará a cabo en abril o mayo por el Board al tiempo que dijo
que "la Argentina cumplió con todos los compromisos que se habían
establecido para la revisión".
Indicó que está pendiente la
entrega por parte de la Argentina de la última información, aunque
indicó que la fecha de vencimiento es a fines de febrero y "con esta
información los técnicos estarán elaborando un análisis sobre la calidad
de las estadísticas y los resultados".
En referencia a la
región, Werner dijo que "hoy lo que se siente en gran parte de América
Latina y el Caribe es inquietud, ya que 2015 comenzó con una nueva
reducción de las expectativas de crecimiento", según advierte del Fondo.
Ahora se prevé que la región crecerá apenas el 1,3% este año,
"aproximadamente la misma baja tasa que en 2014 y casi un punto
porcentual por debajo de nuestro pronóstico anterior", puntualizó
Werner. Al respecto, se advierte que "el desafiante contexto externo
representa un lastre importante para muchos países" de Latinoamérica.
Los
precios de las materias primas han seguido bajando debido al
debilitamiento inesperado de la demanda en varias de las principales
economías, entre ellas China. El caso más notorio últimamente ha sido el
del petróleo. Si bien el Fondo señala que las perspectivas de
crecimiento en Estados Unidos han mejorado, la debilidad en la zona del
euro, China y Japón está afectando a la actividad mundial.
En
términos generales se prevé que la caída de los precios del petróleo sea
"neutral" para América Latina y el Caribe en su conjunto, pero los
efectos a nivel de países individuales son muy diferentes. La economía
de Venezuela, país con el que la Argentina tiene una alianza
estratégica, será la más afectada.
Si bien en términos generales
el resto de la región se debería beneficiar de la caída de los precios
del petróleo, el documento advierte que "a más largo plazo, una
persistente debilidad de los precios del petróleo también podría limitar
el potencial asociado al desarrollo de los recursos de hidrocarburos
aún sin explotar de algunos países como la Argentina, Brasil y México".
Se
advierte que América del Sur, en particular, se "enfrenta a fuertes
vientos en contra derivados del crecimiento mundial aún mediocre y de la
continua caída de los precios de los metales y de las materias primas
agrícolas", como bien puede atestiguarlo la Argentina con una
disminución anual del orden de los 100 dólares en el precio de la soja, a
360 dólares aproximadamente en la actualidad.
El Fondo señala
que la región se beneficia poco de la recuperación más vigorosa en
Estados Unidos. Como consecuencia, ahora se proyecta que las
exportaciones crezcan sólo el 1% en promedio este año.
Caída en la inversión
Los
desafíos económicos a los que se enfrenta América del Sur son incluso
más evidentes en el caso de la inversión -advierte el FMI-, que se ha
desacelerado cada año desde 2010 y ahora se proyecta que se contraiga en
2015.
Al respecto cita el caso de Brasil -principal socio
comercial de la Argentina-, "donde la confianza del sector privado se ha
mantenido obstinadamente débil incluso después de que se disipara la
incertidumbre relacionada con las elecciones". A juicio del Fondo, "la
actividad económica se mantiene anémica", aunque abre una luz de
esperanza por el renovado compromiso de las autoridades de contener el
déficit fiscal y reducir la inflación.
"Para mejorar las
perspectivas de crecimiento y avanzar en la reducción de la pobreza en
un contexto externo más difícil será necesario redoblar los esfuerzos
destinados a mejorar el clima empresarial, elevar la productividad y
aumentar el ahorro y la inversión", sostuvo Werner. El director del
Hemisferio Occidental concluyó señalando que "todavía estamos a tiempo
de hacer una lista de buenos propósitos para el año nuevo". |