El euro se debilitaba a última hora de ayer y se acercaba a un mínimo de 11 años contra el dólar, tras proyecciones que mostraban que el partido de izquierda griego Syriza había ganado una elección anticipada, lo que eleva el riesgo de que el país demande una renegociación de su deuda y el fin de las medidas de austeridad.
La moneda única caía más medio centavo y bordeaba el nivel de u$s 1,1140 en las primeras operaciones en la región de Australia y Asia, luego de proyecciones oficiales que mostraron que Syriza ganaría entre 149 y 151 lugares en el parlamento griego, de 300 puestos. Los fuertes cambios en las paridades traían incertidumbre entre inversores y afectaría a la Argentina como destino de inversiones (ver aparte).
De ser confirmado, el resultado podría ser suficiente para instalar al
líder de Syriza, Alexis Tsipras de 40 años, como jefe del primer
gobierno de la zona euro que se opone abiertamente a las condiciones de
un rescate de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional.
Algunos inversores ahora estiman que el euro podría devaluarse hasta el
punto en que logre un pie de igualdad con el dólar por primera vez desde
que se ubicó por encima de la divisa norteamericana a fines de 2002,
según consignó el Wall Street Journal.
"Si me hubieran preguntado hace unos meses, habría dicho que la paridad
tal vez podría darse en los próximos años. Ahora no podemos descartarlo
incluso para antes de que termine el año", dijo Thomas Kressin, jefe de
moneda extranjera europea en Pacific Investment Management Co.
En la misma sintonía, Morgan Stanley recortó sus proyecciones respecto
al valor de la moneda europea. De acuerdo a sus cálculos, la divisa va a
terminar 2015 en 1,05 unidades por dólar en vez de cerrar el año en
1,12.
A su vez, Bank of America considera que el euro ahora se devaluará a
1,10 dólares a finales de año, desde 1,20 en un pronóstico anterior,
mientras que los analistas de HSBC redujeron su expectativa de fin de
año a $ 1,09 desde $ 1,15.
El recorte de las estimaciones hizo eco en Wall Street, que en el último
año falló en predecir retrocesos importantes en el rendimiento de los
bonos soberanos a nivel mundial y en los precios del petróleo. Esos
descensos han aumentado la inquietud de los inversores sobre los riesgos
globales.
Bajo el programa de compra de bonos los bancos centrales crean nuevas
reservas para comprar activos de las instituciones financieras. Los
bancos centrales reciben bonos y las entidades obtienen dinero que
pueden usar para ofrecer nuevos créditos a familias y empresas. Tales
políticas monetarias expansivas generalmente debilitan la moneda de una
economía en parte porque las tasas de interés más bajas hacen a la
divisa menos atractiva. A su vez, una moneda más débil hace a los
productos más competitivos en el extranjero, lo que podría beneficiar a
la economía exportadora de Alemania.
El euro se mantuvo a un nivel relativamente elevado en los últimos años,
alcanzando un máximo de 1,60 por dólar en el 2008 y cotizó cerca de
1,40 por dólar en mayo del año pasado, en parte debido a que el BCE
llegó tarde al mundo de la flexibilización cuantitativa que la Reserva
Federal, el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra ya habían puesto en
práctica. El programa de compra de bonos del BCE será por 60 mil
millones de euros al mes (unos u$s 68 millones) por lo menos hasta
septiembre de 2016).

