La ola de arbitraje de bonos en dólares por acciones,
que había comenzado a notarse anteayer, se consolidó en la víspera
facilitando un avance de 2,3% en la Bolsa porteña, que le permitió a su
principal indicador (el Merval) volver a ubicarse por encima de los 9000
puntos, y consolidó un nivel de precios que no mostraba desde el pasado
9 de diciembre. Muchos inversores usaron los pesos obtenidos por
la venta de los títulos (que venían con un avance importante desde la
última parte de 2014) para volver a apostar por acciones cuyos precios,
en algunos casos, habían resultado muy castigados en los últimos 45
días. Eso financió una duplicación del monto operado con papeles de
empresas, que saltó de 84 a 154 millones de pesos de una rueda a otra,
aunque se mantiene en niveles muy acotados. En medio de otra ola
de calor (y de cortes), los inversores volvieron a poner fichas a las
empresas de energía, tal vez, porque creen que no podrían estar peor.
Vale recordar que, días atrás, el Gobierno les concedió un beneficio
contable que les permite evitar reconocer que funcionan con un
patrimonio neto negativo. Este "dibujo", que saldrá a la luz hoy
con la publicación de un nuevo balance de Edesur (y la percepción de
situación insostenible que -alguna vez- deberá normalizarse), es el que
ayudó a valorizar 9% a Transener, 5% a Pampa Energía y 4% a Edenor en la
rueda de ayer. Vale recordar que estos papeles suman rebotes del 6 al
13% en las últimas 48 horas. A contramano se sigue moviendo Banco Macro
(-1,8% ayer), que ya pierde 13% desde que fue suspendido para operar por
la CNV. Entre los bonos, pese a la contracción de negocios, volvieron a prevalecer las bajas, aunque esta vez fueron más acotadas. |