"Vamos a ir administrando la política cambiaria para que vaya manteniendo la competitividad pero si ningún salto brusco", dijo Vanoli en una entrevista radial. "Lo vamos a hacer cuidando que la variación en el tipo de cambio no sea superior a la tasa de interés porque si no genera esos incentivos a la dolarización han generado tanta tensión en la economía argentina", agregó.
Las definiciones del banquero central llegan un día después de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner celebrara que los depósitos a plaza fijos hayan tenido mejor rendimiento que el atesoramiento de dólares en 12 meses corridos contados desde el fin de enero 2014, justo después de la gran devaluación que elevó 23% el precio de la divisa en sólo un mes. La divisa ganó 7,69% en el período. En el mismo plazo, los plazos fijos bancarios rindieron entre 18% y 23%, con lo cual fueron una mejor inversión que el dólar a rendimiento cero en un colchón.
La fecha para medir los 12 meses corridos no podría haber sido mejor elegida: si se hubiera comparado apenas ocho días antes, la variación interanual del dólar era del 24%, ya que el grueso de la devaluación de 2014 se concentró en la última semana de enero.
Los datos que le pasó Vanoli a la Presidenta también comparaban al dólar con el avance del 7,5% que experimentó el dólar blue en el mismo período y con la suba del 37% que experimentó el índice líder de la Bolsa porteña, el Merval.
Tanto la celebración como las declaraciones respecto al rumbo futuro del dólar se condicen con las expectativas que existen en el mercado respecto a que el dólar se mantenga planchado, o al menos avance significativamente por debajo de la inflación al menos hasta fines de año.
Ese derrotero del dólar por debajo del avance de los precios hace que, en términos reales, la economía argentina se esté apreciando. "Nuestro Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral Elypsis (TCRM-E) registró una apreciación mensual de 2,1% en enero, mientras que en la comparación interanual la apreciación fue de 21,0%", sostuvo ayer un informe de la consultora Elypsis.
"Esta dinámica perjudica a las firmas exportadoras y, sobre todo, a las economías regionales, poniéndole un techo a la potencial recuperación económica. Esta evolución, a su vez, resulta particularmente negativa en presencia de un fuerte y creciente desequilibrio fiscal, que actúa como un claro factor desestabilizador de dicha estrategia", coincidió un informe del Banco Ciudad (ver aparte).
El dólar en el mercado mayorista subió 1,05% en enero, en su mayor suba en cuatro meses.

