Por MICAELA PÉREZ Buenos Aires - "El Gobierno no está pensando en un plan de cancelación inmediata y total de la deuda pendiente con el FMI". Con esta frase, un alto funcionario del Ejecutivo terminó ayer de bajarle el tono a la supuesta intención del presidente Néstor Kirchner de recurrir a una medida de carácter extraordinario para saldar con un único pago toda la deuda con el Fondo, tal como habían dejado trascender fuentes del propio Gobierno en las últimas semanas.
Si alguna vez esa peregrina idea estuvo en los planes oficiales, Kirchner terminó de archivarla por una sencilla razón: no dispone de los recursos necesarios para llevarla a cabo.
"No tenemos 13.000 millones de dólares para pagarle al FMI y nadie está pensando en vaciar el Banco Central", aseguró ayer a El Cronista un cercano colaborador del Presidente.
Sin embargo, aunque no tenga previsto sacrificar reservas del BCRA para sacarse de encima la presión del FMI, el Ejecutivo sí trabaja en un programa gradual de "desendeudamiento" que permita cumplir con los pagos al Fondo y a la vez evitar los permanentes monitoreos del organismo sobre la economía argentina.
Ese plan –del que aún no se conoce la letra chica ni tampoco el origen de los recursos para hacer frente a esos compromisos– será presentado hoy por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y la primera dama, Cristina Kirchner, ante el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el rey Juan Carlos, en el marco de la misión de alto nivel que ambos emprendieron el lunes en Madrid como enviados de la administración K.
Hasta ahora, en los encuentros que mantuvieron con empresarios e inversores españoles con intereses en la Argentina, la senadora y el jefe de ministros buscaron transmitir que la política económica en marcha no compromete el cumplimiento de los compromisos internacionales ni las inversiones extranjeras en el país.
Con este mensaje, ambos llegarán hoy a La Moncloa para entrevistarse con Zapatero y más tarde harán lo propio en el Palacio de la Zarzuela con los monarcas españoles.
En declaraciones a El Cronista, el jefe de Gabinete volvió a negar ayer desde España que el propósito del viaje sea negociar un apoyo del gobierno español para cancelar la deuda con el Fondo, aunque admitió que el plan de desendeudamiento formará parte de las conversaciones con el rey y con Rodríguez Zapatero, que incluirán también un aparte con el director de la Oficina Económica del gobierno socialista, Miguel Sebastián Gascón.
El jefe de Gabinete también reconoció que podría plantearse el espinoso tema de las tarifas, justo en momentos en que la UE salió a reclamar un ajuste tarifario de los servicios públicos y advirtió que su demora podría afectar las relaciones políticas y económicas entre la Argentina y el bloque.
"Vamos a explicarle al gobierno español, como lo hicimos con los empresarios, cómo evoluciona la economía y las perspectivas a futuro", señaló Fernández.
Con ese mismo propósito, Fernández reveló que el presidente Kirchner viajará los próximos 17 y 18 de enero a París para entrevistarse con su colega francés, Jacques Chirac, "para contarles lo que estamos haciendo en materia económica y profundizar