Por Javier Blanco - O el resurgir del apetito por el riesgo duró poco o los inversores internacionales dejaron a la vista que, de ahora en más, serán mucho más cautos a la hora de volver a incrementar su exposición a las monedas y colocaciones en mercados emergentes o commodities en general.
Después de todo, bastó que el dólar entregue señales concretas de que no ajustaría más (se recuperó 0,45% frente a una canasta de divisas similares) para que los inversores se abalancen a tomar ganancias por si acaso, dejando un tendal de rojos en las bolsas y monedas emergentes (las latinoamericanas cayeron 1% contra el dólar con el real liderando la baja, con un 1,9%, a excepción obvia del peso argentino, que se mueve en otro universo) y caídas del 2 al 8% en los precios en dólares de las commodities.
En este contexto hay que leer el ajuste del 0,7% de la Bolsa porteña que hizo que su principal indicador de precios vuelva a caer por debajo de los 9000 puntos (cerró en 8957,69) sólo un día después de haber recobrado ese auspicioso nivel.
La toma de ganancias afectó básicamente a los papeles más ligados al negocio petrolero, como Tenaris (4,9%) e YPF (0,8%), empresa que había salido al mercado internacional con la intención de captar US$ 750 millones, pero, por esta situación, debió contentarse con tomar apenas US$ 500 millones. Tal vez, por eso, el saldo de la jornada dejó en el balance general más alzas (30) que bajas (23).
A su vez, potenció el apetito local por los bonos en dólares que, tras haber estabilizado sus precios en los últimos días, avanzaron más de medio punto promedio con el Global 17 (que ganó 1,8%) liderando la escalada, lo que permitió mantener equilibrada la tasa de riesgo país en la zona de los 725 puntos..

