Por EDUARDO CASPANI Buenos Aires - El Banco Central (BCRA) tiene en carpeta un proyecto que eximirá a los exportadores de la obligación de ingresar el 100% de las divisas, siempre y cuando los fondos que se dejen en el exterior se utilicen para garantizar el pago de nuevos créditos destinados a financiar proyectos de inversión.
La medida, que está en etapa de evaluación, apunta a reducir el costo financiero de los proyectos que tengan por objetivo aumentar la capacidad y la infraestructura exportadora de la Argentina, otorgando beneficios como los que se dan en otros países de la región.
Actualmente, los exportadores tienen la obligación de ingresar al país los fondos que cobran por cada operación, y cuentan con un plazo de hasta 180 días para hacerlo. La excepción son las compañías de hidrocarburos y las mineras, que deben ingresar sólo el 30% del monto exportado y el resto es de libre disponibilidad. En lo que va del año, los exportadores de granos, cereales y oleaginosas –que representan cerca de un tercio de las exportaciones totales– liquidaron en el mercado local más de u$s 10.400 millones.
Si se aprueba esta modificación, una compañía podrá concretar una exportación y dejar parte del dinero en una cuenta (o fideicomiso) en el exterior. Esos fondos servirán como garantía para el repago del crédito que otorgue un banco para financiar el proyecto de inversión. Este mecanismo reduce significativamente la tasa que cobra la entidad financiera, porque implica dejar de lado –en parte– el riesgo argentino.
El proyecto que impulsa Redrado no tiene como fin, como podría parecer a primera vista, reducir el ingreso de divisas. Por el contrario, busca captar recursos disponibles en los mercados internacionales para financiar proyectos con sesgo exportador. En el mediano y largo plazo, esto debería redundar en una mayor capacidad de generar ingresos de divisas por parte de las empresas exportadoras argentinas.
Según el bosquejo del proyecto, las inversiones comprendidas dentro de estos beneficios son aquellas que estén destinadas a la generación de bienes exportables y a mejorar los servicios afectados directamente a las exportaciones de bienes.
Mejorar la competitividad
Martín Redrado, que por su gestión anterior como negociador comercial de la Argentina mantiene una fuerte vocación por aumentar la inserción comercial de las empresas locales, persigue dos objetivos. El primero, tiene que ver con nivelar el campo de juego con respecto a las empresas de otros países de la región, que tienen acceso a financiamiento barato en el exterior. La segunda es impulsar proyectos que, a futuro, generen más ingresos de divisas. El presidente del Banco Central estima que la obligación de liquidar las exportaciones en el mercado local es una reglamentación sana, pero que puede tener excepciones cuando se obtienen beneficios significativos.
El director ejecutivo de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA), Alberto Rodríguez, consideró como muy positiva la iniciativa. Sin embargo, destacó que en el caso del sector de aceites y subproductos, utilizan el mecanismo de la prefinanciación. "El 90% de las exportaciones son fondos que ingresaron antes de que se haga la operación concreta", señaló. Luego, cuando se materializa la venta, la empresa puede usaron los fondos que cobró en el exterior para pagarle al banco que hizo la prefinanciación. En estos casos, al tener la garantía de la operación, las tasas también son más bajas.
Las proyecciones para el año 2005 indican que las exportaciones seguirán creciendo y el superávit comercial constituye uno de los pilares de la política económica actual. Por eso, las iniciativas que contribuyan a consolidar esta tendencia son bienvenidas, tanto en el Banco Central como en el Ministerio de Economía y en el Ejecutivo.
Sin embargo, Redrado se ocupó de aclarar que serán muy estrictos a la hora de evaluar cuáles empresas merecen estos beneficios. Sólo aquellas que puedan mostrar que existe un proyecto de inversión en marcha destinado a mejorar la capacidad exportadora tendrá acceso a los beneficios de la nueva reglamentación.
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