El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luciano Miguens, insistió ayer en el reclamo del campo de eliminar las retenciones a las exportaciones porque, según opinó, "ya no se justifica mantener un impuesto altamente distorsivo ante un cuadro de situación diferente y cuyo objetivo principal era contribuir a un fin asistencialista".
El dirigente pidió que el Gobierno impulse un mecanismo de reducción de ese impuesto porque, según dijo, su continuidad afectará cada vez más la producción y otras actividades derivadas.
"Es cierto que ante la gravedad de la crisis estuvimos dispuestos al esfuerzo, arriesgamos capital casi sin financiamiento y en el momento más crítico demostramos la solidaridad al ofrecer un porcentaje de las cosechas para paliar el hambre", sostuvo al efectuar un detallado balance anual del sector.
El dirigente agropecuario comentó que hace pocos días la Sociedad Nacional de Agricultura de Chile les había comunicado que ese país presentará un reclamo formal ante la Comisión de Distorsiones de la Organización Mundial del Comercio (OMC) por las retenciones, con el objetivo de salvaguardar a los productos chilenos porque ese impuesto facilita a la industria argentina el uso de materia prima con precios artificialmente más bajos. "Este argumento es frecuentemente utilizado por los países desarrollados para avalar su actitud frente a nuestro reclamo sobre los subsidios", expresó Miguens.
Entre otros temas pendientes, según el dirigente, aparece la jerarquización del sector con la elevación del rango de Secretaría de Agricultura al de ministerio, y el lanzamiento del plan ganadero nacional.
"Seguimos esperando el anunciado plan; un Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) fuerte, financiado y profesional para certificar los 15.000 millones de dólares en exportaciones del sector y un Gobierno que olvide el clientelismo y apoye la inversión", sostuvo.
Expectativa
Pero no todas fueron críticas a la política económica. Miguens, que estuvo acompañado por el vicepresidente, Luis Biolcati, y el director Arturo Llavallol, entre otras autoridades de la entidad ruralista, reconoció que el país "vuelve lentamente a caminar con indicios fuertes de recuperación y reactivación", y señaló que esa afirmación "no es antojadiza, es una descripción objetiva de la realidad".
Ocurre que el campo fue uno de los sectores más beneficiados con la salida de la convertibilidad, la pesificación de las deudas y una coyuntura de precios internacionales favorable.
En cuanto a la lechería, una de las actividades más golpeadas por la crisis, debido a que buena parte de la producción abastece el mercado interno, "ha retomado el camino del crecimiento con volúmenes de producción del orden de los 10.000 millones de litros", afirmó Miguens, aunque reclamó que la producción debe estar acompañada por una industria con "real vocación exportadora".
Uno de los obstáculos para el crecimiento, según la SRA, es lo que se avecina en materia de granos para el año próximo. "Hoy, cuando aquellos vientos favorables han cambiado, como el caso de los precios internacionales de algunos productos primarios fuertemente depreciados, se requiere un aliciente a la producción y un replanteo de la carga impositiva", concluyó Miguens. |