La fiesta de los activos argentinos en el exterior no conoce final, un día después de que el riesgo-país perforara la barrera de los 600 puntos básicos. Es que el cambio de Gobierno impacta de lleno en las operaciones: la prima había estado en estos niveles sólo a mediados del año pasado, cuando surgieron las negociaciones privadas para zanjar la disputa contra los fondos buitre. De otro modo habría que remontarse hasta mediados de 2011 -también en la antesala de un proceso eleccionario-, para encontrar rendimientos tan exiguos.
Los ADR en Wall Street no se quedaron atrás: algunos papeles han trepado hasta un 68% en el año, con especial interés en el sector de los "utilities". Ayer no fue la excepción, ya que Pampa Energía ( 8,13%), Edenor ( 5,15%) y TGS ( 8,95%) se ubicaron entre los principales ganadores. El frenesí se trasladó asimismo hacia las entidades financieras, un segmento donde hicieron buenas diferencias las acciones del Macro ( 6,35%), el Francés ( 4,26%) y el Galicia ( 4,07%).
Por su parte, la Bolsa de Buenos Aires arribó algo tarde a la fiesta, pero con una arremetida en los últimos compases de la sesión, logró un incremento del 2,80% hasta las 9.939,44 unidades. Se negociaron unos $ 249 millones, un récord en lo que llevamos de 2015. Las acciones locales no se alejaron de la tendencia externa: los mejores desempeños llegaron desde el lado de Edenor ( 6,51%), Pampa Energía ( 6,15%), Comercial del Plata ( 5,99%) y el Macro ( 5,04%). No obstante, el impulso fue acotado por los títulos petroleros -Petrobras (-0,81%), Tenaris (0,00%) e YPF ( 1,29%)-, que representan más del 50% de la ponderación del índice Merval.
Por el lado de la renta fija, el juez Griesa dejó la plaza en "stand by", al dilatar la decisión respecto del pago de los bonos sujetos a legislación argentina. "Los operadores no tienen más remedio que esperar dicha resolución judicial antes del servicio de fin de mes", dijo el economista Gustavo Ber. Fue una rueda lateral para la deuda criolla, con la notable excepción de los bonos indexados y los cupones PBI nominados en dólares. En el caso de los bonos atados a la inflación, el mercado sigue privilegiando el tramo largo de la curva: el bono Par sumó un 3,84%, al tiempo que el Discount lo hizo en un 2,40%. La cupones en moneda extranjera, por otro lado, saltaron hasta un 2,28 por ciento en la sesión.
En el mercado de cambios, el dólar mayorista ajustó un centavo para finalizar en los $ 8,755. El Gobierno parece decidido a ignorar la devaluación del real brasileño, que ayer operó con una baja del 1,03%, hasta las 3,0115 unidades por dólar. Pero no es sólo un problema del país vecino, ya que incluso otro de nuestros principales socios comerciales, México, se ha visto obligado a reducir su moneda a un mínimo de seis años. En este contexto, los exportadores seguirán retaceando la liquidación y el Banco Central será el encargado de inyectar divisas. Ayer, por ejemplo, vendió unos u$s 45 millones para saciar el apetito importador.
Mientras tanto, el célebre "puré continúa menguando el precio del billete paralelo. El "blue" retrocedió ocho centavos, a $ 12,85, convalidando una brecha del 46,6% con la franja oficial. En concepto de dólar "ahorro", se fueron unos u$s 197 millones en el mes, parte de los cuales se vuelca a las cuevas para hacer una diferencia con el precio. Por el lado del tipo de cambio implícito, el contado con liquidación acusó un repliegue de 8 centavos, a $ 11,74, al tiempo que el denominado dólar "MEP" ganó 6 centavos hasta los $ 12,19. |