El dólar "ahorro" le significó al Gobierno una erogación de u$s 232 millones en la primera semana de marzo y, de mantenerse esta tendencia, alcanzará una marca histórica desde su instauración en enero de 2014. La cifra ya representa prácticamente un 50% del récord anterior, registrado el pasado mes de febrero, cuando se fueron por esta vía unos u$s 463 millones. Pero la creciente demanda no parece inmutar al Palacio de Hacienda, que festeja sus efectos sobre los circuitos paralelos, pese al fuerte golpe en las reservas que esto denota.
El dólar informal cerró el viernes con un ajuste de 4 centavos, a $ 12,81, un nivel que no veía desde el último 11 diciembre. Las compras autorizadas por la AFIP desgastan el precio del "blue" por dos frentes: en primer lugar, le quita vigor a la demanda del segmento, que ya venía de capa caída ante el raid de allanamientos que signaron la era Vanoli. En ese sentido, el titular del BCRA aseguró ayer que continuarán los controles sobre el mercado: "Vamos a seguir haciendo tareas de control, obviamente no tienen la espectacularidad que tenían cuando asumí, explicó en declaraciones radiales.
Mientras tanto, el dólar "ahorro" inyecta un gran caudal de billetes en las cuevas, gracias a la popularidad del "puré, una de las bicicletas predilectas del mercado. Esta rendija del cepo cambiario permite hacerse de dólares a $ 10,524, para luego venderlos en la City por $ 12,71, obteniendo así un margen instantáneo del 20,7%.
De todos modos, la diferencia que se logra mediante esta operatoria ha mermado drásticamente en los últimos meses, en línea con el deterioro del billete azul. A finales de septiembre, por ejemplo, se conseguía un lucro cercano al 55%. Y el atraso cambiario que propone el BCRA hace pensar que este ciclo bajista continuará hasta el cambio de Gobierno.
De manera que el repunte de las compras de "ahorro" no responde a una necesidad de cobertura a corto plazo, sino más bien es una apuesta para posicionarse en dólares con miras a 2016, cuando la nueva gestión podría mover el tipo de cambio. Tampoco hay que olvidarse que se trata de un mecanismo relativamente nuevo, de apenas un año de antigüedad, y por ende, la cantidad de ahorristas que se han familiarizado con la operatoria ha aumentado con el correr de los meses. Al mismo tiempo, los bancos fueron agilizando los trámites por medio del "home banking", lo que dejó atrás las interminables colas que se veían en el microcentro porteño a comienzos del año pasado. |