La economía argentina seguirá este año estancada y con una inflación cercana al 30%, según estimó la consultora Economía & Regiones (E&R). "La estanflación se mantendrá en 2015. Según nuestro escenario base, el PBI registrará una caída en torno al 2%, ya se verifica un arrastre estadístico de -0,7%, y la inflación promediará el 29%", pronosticó.
La consultora sostuvo que el actual proceso de estanflación se debe a que están cayendo los sectores que dinamizaban la expansión del nivel de actividad antes de 2011 comercio, construcción, industria e intermediación financiera, y destacó que esos rubros "representan el 40% del PBI y el 46% del empleo formal".
El análisis plantea que 2015 hay que pensarlo en dos partes: "Una primera, con una inflación mensual en torno al 1,5% a 2% y consecuentemente la inflación interanual converge al 25/27%". Según E&R, "en esta primera etapa, el aumento de precios se desacelerará como resultado del dólar cuasi fijo y los efectos, todavía persistentes, del torniquete monetario de la primera mitad de 2014". Sin embargo, el informe advirtió que en la segunda parte del año la inflación podrá acelerarse como consecuencia de que hacia fin de año el dólar oficial se deslizará más velozmente, para cerrar en torno a $9.70.
"En ambas partes del año el nivel de actividad seguirá contrayéndose, ya que la economía no tiene de donde agarrarse para volver a crecer", destacó el documento. Según puntualizó E&R, la macroeconomía argentina enfrenta principalmente dos problemas: la inestabilidad cambiaria/financiera y la caída del nivel de actividad y empleo. El origen de ambos inconvenientes remarcó son las inconsistencias de política que aplica la actual administración, que han afectado negativamente a las expectativas del público y a las decisiones de inversión de las firmas.
En ese marco, auguró que para 2015 la estanflación está asegurada porque los problemas de fondo no sólo continúan, sino que se profundizan. "Las políticas fiscales y monetarias muy expansivas se mantendrán, por lo que el cepo, los controles y las trabas deberán reforzarse para apuntalar la estabilidad financiera, lo que llevará a caída del nivel de actividad con inflación", concluyó.

