Por Francisco Jueguen - La seria escasez de dólares que sufre la Argentina empezó a producirle rispideces con sus socios comerciales. Esta vez, las discrepancias aparecen entre el gobierno de Cristina Kirchner y el de México, que encabeza Enrique Peña Nieto. La puja se da por el intercambio bilateral de autos. Los ánimos entre las dos administraciones son aún afables, según supo LA NACION, a pesar de los intereses opuestos existentes y del tiempo limitado que existe para consensuar. El Gobierno busca que se mantenga un comercio administrado entre ambos países, algo que ocurre desde hace tres años, cuando se firmó el último acuerdo. A contramano, en Los Pinos -la sede de la presidencia mexicana- se impulsa un libre comercio de automóviles. El gobierno de Peña Nieto sufre la pesada presión de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) para que esto ocurra. La producción mexicana de autos es un boom, a diferencia de la argentina. Aumentó 9,8% en 2014, cuando salieron de fábrica más de tres millones de vehículos. En tanto, las exportaciones treparon 27% en el año. Aquí se desplomaron la producción, las ventas internas y al exterior. Los analistas afirman que en esta industria México es sumamente más competitivo que la Argentina. Por eso, en el sector local estimaron que un acuerdo sin ningún tipo de arancel pondría a la flaca balanza comercial del país contra las cuerdas. Por otro lado, en la actualidad, el retraso cambiario hace que los productos argentinos sean menos competitivos para exportar, incluso en el continente. En el Gobierno no desmintieron esta interpretación ante LA NACION. La semana pasada, la ministra de Industria, Débora Giorgi, expresó en un encuentro con periodistas: "Seguimos negociando. Queremos un acuerdo de más de tres años". La Argentina corre con alguna ayuda extra. La productividad mexicana amenaza también a la industria brasileña, que se suma a una administración de comercio con los norteamericanos. El tiempo es limitado. El próximo miércoles 19 vencerá el acuerdo automotor que se firmó en 2012. Éste establece un comercio administrado entre los dos países por el que se fijó un determinado cupo en el intercambio. El primer año era de US$ 575 millones; el segundo, de 620 millones, y el actual, de 184,3 millones. Superado ese límite se establece un arancel para el comercio, hoy de 35%. Se trata de un pacto que se firmó cuando se suspendió el Acuerdo de Complementación Económica (ACE) 55, que establecía un libre comercio en junio de 2011. Eso nunca ocurrió. A mediados de febrero, la ministra de Industria, Débora Giorgi, se reunió en la Ciudad de México con el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo. "El libre comercio es eso, o sea, tratar de ver cuáles son tus ventajas comparativas para que entres a mi mercado y permitirme apoyar a tu mercado con mis ventajas comparativas", describió el secretario mexicano tras la reunión, y agregó con tono sugestivo, según publicó El Universal: "Al empezar a restringir mercados, pues todo el mundo pierde. Porque tú me restringes autos y yo te restrinjo autos, y entonces empezamos un deterioro de la relación comercial". Prórroga en estudioLa ministra visitó además una fábrica automotriz en la avenida Insurgentes en el barrio de Florida. De acuerdo con fuentes del mercado, una empresa francesa en la Argentina planea invertir en una plataforma exclusiva para fabricar desde 2017 una pick-up y exportarla a México y Brasil. "México entiende que no puede ir al libre mercado con la Argentina porque no hay divisas, pero los fabricantes presionan fuertemente al gobierno", dijo una importante fuente del sector. "El gobierno argentino buscará un nuevo acuerdo de cupos para los próximos tres años, pero lo más probable es que se pacte una extensión del actual por lo que queda de 2015", adelantaron en el sector. En el mismo sentido, los gobiernos de Brasil y México acordaron renovar por cuatro años las actuales cuotas con que regulan el comercio bilateral de vehículos, en las negociaciones que tuvieron en los últimos días en Río de Janeiro para definir un nuevo acuerdo sobre el sector, según informó ayer la agencia de noticias EFE, basada en fuentes oficiales. El acuerdo, que vencía el 18 de este mes, mantuvo las cuotas de importaciones de hasta US$ 1600 millones anuales para ambos países. La disputa era similar a la planteada entre México y la Argentina: Brasil planteaba mantener las cuotas, mientras que México quería liberar el comercio. Dos escenarios muy diferentes9,8% En alza Es el crecimiento que tuvo la producción automotriz mexicana en 2014, superando los 3 millones de unidades -22% En baja Es la caída interanual que registró la industria argentina durante el año pasado, cuando en total la producción nacional alcanzó a 617.329 vehículos. |