El Banco Central (BCRA) convalidó ayer otra depreciación del peso frente al dólar de medio centavo por novena jornada consecutiva, en lo que parece un intento de no agravar más el atraso cambiario ahora que la fortaleza global de la moneda norteamericana ha desatado una carrera devaluacionista en el resto del mundo. En la plaza mayorista, el tipo de cambio cerró a $ 8,7770, con un deslizamiento algo superior a medio centavo, en una jornada en la que debió vender unos US$ 45 millones de las reservas para equilibrar el desbalance entre una oferta retraída y una demanda tonificada, más allá de todas las regulaciones para aplacarla. Mientras tanto, el precio testimonial del minorista que publican las pantallas de las casas de cambio se mantuvo a $ 8,79. Según el tipo de cambio de referencia, cuyo valor difunde a diario el BCRA mediante una comunicación, la devaluación del peso en lo que va del mes llega a 0,58%, toda vez que estaba a $ 8,7243 a fin de febrero y cerró a $ 8,7748 ayer. Para tener una idea, es poco menos de lo que se devaluó en la víspera el real en Brasil (0,61%), en la rueda de menor caída de la moneda de ese país contra su par estadounidense de los últimos 33 días. El dato muestra que el BCRA corre la carrera mundial de devaluaciones muy por detrás, en un intento de aportar a la cruzada oficial que toma al ancla cambiaria y los "precios cuidados" como herramientas para que la inflación no vuelva a desbordarse. De hecho, ya se desprendió en lo que va del mes de US$ 265 millones de las reservas para mantener un ritmo de actualización del tipo de cambio en momentos en que el Gobierno tampoco tiene previsto aportar a la competitividad acelerando el reintegro de impuestos a los exportadores o revisando retenciones. Vale recordar que, por estas horas, el euro alcanzó su mínimo en 12 años contra el dólar (1,05) mientras éste, a su vez, alcanzó un máximo en 8 años frente al yen japonés.. |