Por MARIANO GORODISCH - Ayer al mediodía el dólar paralelo tocó los $ 13,05, aunque luego bajó hasta $ 12,88, para rebotar y quedar firme en $ 12,92, lo que marca un alza de $ 0,10 con respecto a la jornada anterior. En la City prevén que el contado con liqui puede trepar y hacer subir al blue, porque abril es el cierre fiscal para las empresas estadounidenses, lo que implica un mayor giro de dividendos en marzo y ese mes. "El volumen negociado en el Cedear de Apple en Buenos Aires es de $ 50 millones en dos días, que es todo salida al exterior. No se veía desde abril de 2013. Algo se viene", pronostican "los pitufos", como se denomina en la jerga a los dueños de las grandes cuevas. Ellos suelen vender a medida que el billete sube y comprar a medida que baja.
El alza en el billete obedece a la gran cantidad de mercadería de China que se paga a precio blue. "De cada diez containers de China, uno es de ropa y está todo en negro. Además, hay telas que se subfacturan, más los ingresos de mulas de ropa de Chile vía Arica, cuyo flujo es diario", revelan las fuentes.
Por otra parte, aumenta mucho en marzo y abril el tráfico de cigarrillos desde Paraguay, en especial los de una marca puntual que están prohibidos de importar, pero que se encuentran en el noroeste argentino. Importación que, como es de suponer, se paga en blue.
Lo increíble es que los mayoristas de ropa en negro guardan los pesos en cajones de fruta: en cada uno entran $ 400.000. "Cuando vas a una oficina de Once a comprar ropa para distribuir, ves los cajones con pesos. Es la manera de tenencia y traslado del dinero. Es mejor que guardarlo en bolsas negras o bolsones, máxime cuando tienen mucha ropa para vender. En vez de tener el dinero estacionado en cajas durante un mes o más, compran dólares, que además ocupan menos lugar: cada cinco cajas en pesos es media en dólares. Mucho menos espacio y más seguro estar en moneda dura", detalla un conocedor del sistema.
Los pesos están en bolsas dentro de las cajones de bananas y manzanas, que se los piden al verdulero cuando van a comprarles fruta. "Es como tener archivos en tu oficina. Pensá que u$s 100.000 en mercadería son en espacio trece veces más", compara alguien que suele ver tres de estos cajones cada vez que acude a estas oficinas. Al verse imposibilitados de mover la plata todo el día de un lugar a otro, optan por tenerlos ocultos en estas cajas feas, rodeados de docenas de cajas de ropa.
En marzo los textiles mayoristas preparan el stock de ropa para abril, cuando comienza la demanda fuerte estacional. Saben que deben comprar billetes este mes para estar abastecidos en abril. De lo contrario, el mes que viene estarían todos haciendo fila para comprar, la oferta se comprimiría y dispararía el precio del blue. Por eso, se dice que marzo es importante: hace la previa y garantiza liquidez para abril. Incluso, llegan comerciantes del interior para comprar billete en Buenos Auires a mejor precio que en las provincias, para tenerlo stockeado. "Se llevan todo de un rango, ya que no pueden estar una semana acá haciendo caja de a porciones", explican en la plaza. Luego, vuelven a comprar ropa en mayo, para el recambio invernal de media estación.
¿Cuánto mueve la venta ilegal? Según CAME, en junio pasado fue $ 2.227 millones. El dato corresponde sólo a un muestreo de 406 ciudades de la Argentina, donde encontraron 119 localidades con formatos comerciales tipo "Saladitas", y un total de 56.785 vendedores ilegales. El 73,6% de las ventas ilegales realizadas por los manteros y puesteros en Saladitas se concentró en el rubro indumentaria. Con 1.505 manteros, Once fue el barrio más afectado por la venta en la vía pública, seguido por la calle Avellaneda, con 1.450 manteros. "Se trata de un negocio masivo y muy hormiga, donde no hay dos o tres big players. En blue, equivale a casi u$s 200 millones mensuales", aseguran.