Por Alfredo Sainz - Unas horas antes de que se anuncie el dato del Indec, ayer se conocieron un par de mediciones que confirman la desaceleración de la inflación. El llamado Índice del Congreso, que se elabora a partir de los relevamientos de las consultoras privadas, cerró febrero con una suba de 1,48%, mientras que el gobierno porteño dio a conocer su medición, que registró para el mes que acaba de terminar un alza de 1,5 por ciento. El dato oficial de la inflación se anunciará hoy, a las 16, y se espera que el Indec informe para febrero un incremento cercano al 1 por ciento. Más allá de las brechas cada vez más consolidadas entre las mediciones privadas y la oficial, está claro que la inflación muestra una evidente desaceleración en los últimos meses. De hecho, el 1,48% de febrero del que dio cuenta el Índice del Congreso representa el número más bajo en casi dos años y, para encontrar una inflación más baja, hay que retrotraerse a abril de 2013, es decir, unos meses antes del nombramiento de Axel Kicillof como ministro de Economía. Con la desaceleración de febrero, además la inflación anual se ubicó en 31,43%, en lo que también significa uno de los niveles más bajos de la gestión Kicillof. Los legisladores de la oposición reconocieron la desaceleración. "Se observa una situación mejor en relación de lo peor", que se vivió con el rebrote inflacionario del año pasado, señaló la diputada Patricia Bullrich. Federico Sturzenegger sostuvo: "Vemos con una suerte de alivio que haya una tendencia decreciente porque va a ser más fácil el camino para el próximo gobierno", pero, a la vez, precisó que se trata de "un número muy alto" en términos internacionales. Escenario diferenteEn el caso de la medición porteña, la Dirección General de Estadística del gobierno de la ciudad precisó que la moderación en el ritmo de inflación interanual se explica, aunque sea en parte, porque la comparación se hace contra un mes marcado por la devaluación del peso. Para lo que resta de 2015, ayer la consultora Ecolatina dio a conocer un informe en el que destacó el papel clave que tendrán las negociaciones salariales. "Todo aumento salarial que implique un aumento de demanda mayor a la posible expansión de la oferta implicará una presión alcista sobre el nivel de precios." El informe destacó que la negociación paritaria de 2014 "se dio en un contexto de fuerte incertidumbre producto de la aceleración de la inflación" y afirmó que, "pese a que los incrementos otorgados fueron muy elevados en términos nominales, fueron incapaces de alcanzar a los precios".ß. |