El presidente venezolano sugiere la convergencia de los países andinos y del Mercosur en la Comunidad Sudamericana que se creó hace unos días en Perú. Sugiere que esta nueva organización se llame Unasur.
El Mercosur intentó ayer en su Cumbre semestral evitar las riñas comerciales y recibió a sus tres nuevos socios en medio de dudas sobre su futuro y una ardiente proclama del venezolano Hugo Chávez, que propuso disolverlo “ya”.
En la sesión inaugural de la cumbre presidencial, en la que Venezuela debutaba como miembro asociado, Chávez criticó con duras palabras el modelo de integración que ha prevalecido en América Latina. Se ha “perdido demasiado tiempo” y “no se puede perder más”, dijo. Y añadió que la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y el Mercosur “deben dejar de existir” y converger hacia la Comunidad Sudamericana, que se creó hace diez días en Perú.
Propuso que esa comunidad sea conocida por la sigla Unasur, por la Unión de Naciones Sudamericanas, y que se guíe por cuatro consignas: “lo político como locomotora, lo social como bandera y prioridad, lo económico como carril y la cultura como combustible”.
También ofreció apoyo económico y voluntarios para un “plan de emergencia social” en Sudamérica y advirtió a sus colegas de que “no tengan miedo, que no se trata de exportar revoluciones”.
La Unasur propuesta por Chávez tuvo el inmediato respaldo del presidente boliviano, Carlos Mesa, quien dijo que coincidía en el espíritu de la idea y en el nombre, que le pareció “una marca fuerte”.
En esta cumbre, una de las novedades en el proceso integrador que hace trece años empezaron Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay ha sido la incorporación de Colombia, Ecuador y Venezuela como nuevos socios del bloque, estatus que ya tenían Bolivia, Chile y Perú.
Con esa ampliación, en la que han quedado como socios del Mercosur todos los miembros de la CAN y el bloque del Cono Sur, abarca desde ahora casi la totalidad de Sudamérica, en lo que se basó Chávez para su radical planteamiento, que insistió en que debe ser debatido “ya”.
Pero los países del bloque salieron de la ciudad de Ouro Preto sin resolver algunos asuntos que se habían planteado como prioritarios y urgentes para la buena marcha de las relaciones dentro de la unión aduanera.
Diferencias comerciales
Con el aparente acuerdo de los otros socios, Brasil y Argentina decidieron dejar a un lado sus serias diferencias comerciales y optaron por no discutirlas en esta cumbre.
Argentina está presionando para imponer una serie de salvaguardas a sus importaciones desde Brasil con la intención de proteger a su industria de la fase de expansión que vive el país vecino.
El ministro de Economía argentino, Rodolfo Lavagna, insistió en la aplicación de esas salvaguardas en los días previos a la cumbre, pero en Belo Horizonte, donde se celebró la primera parte de la reunión, bajó notablemente el tono de sus declaraciones.
“Cuando dos países están en fase de crecimiento (económico) es normal que haya problemas, pero éstos se superan con espíritu constructivo”, declaró el ministro argentino.
Aunque Uruguay y Paraguay se plegaron a Brasil para criticar la intención argentina de establecer barreras comerciales, fuentes diplomáticas dijeron que los cuatro países acordaron ventilar esos problemas en otros ámbitos. Así como no se trataron esas diferencias, también quedan como asuntos pendientes la reforma de las instituciones del Mercosur, la creación de un Parlamento común, el fin de la doble tributación en las aduanas y el establecimiento de un fondo para combatir las asimetrías económicas.
En el apartado de los avances, esta cumbre deja la firma de un acuerdo comercial con cuatro países africanos (Botsuana, Lesoto, Namibia, Sudáfrica y Suazilandia) y el fin de las negociaciones con el mismo objetivo con la India.
También la participación de Panamá, que por vez primera estuvo representada en una cumbre del Mercosur y que ya se presenta, junto con México, con el cartel de futuro socio de un grupo cuyo devenir está en duda, paradójicamente, por la velocidad y las dimensiones que ha adquirido el proceso de integración en Sudamérica.
Otro aspecto que queda por estudiar es la petición del presidente chileno, Ricardo Lagos, para que su país se convierta en miembro con pleno derecho junto a los fundadores del organismo, ya que en su opinión, el bloque ya no es una simple unión aduanera y no se justifica que aún exista una distinción entre miembros plenos y asociados.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, inauguró ayer la vigésimo séptima cumbre de jefes de Estado del Mercosur con un mensaje en el que resaltó la importancia de la fecha por recordarse los diez años de la Declaración de Ouro Preto y 174 de la muerte de Simón Bolívar.
La UE mantiene su voluntad de llegar a un acuerdo con Mercosur
Los mandatarios de la Unión Europea (UE) reafirmaron ayer su “voluntad” de proseguir las negociaciones hacia un acuerdo de asociación y libre comercio con Mercosur, y de iniciar los análisis previos para abrir otras con Centroamérica y la Comunidad Andina, según el borrador de conclusiones que aprobaron ayer en Bruselas. En el texto, los Jefes de Estado y de Gobierno reiteraron “el compromiso de la UE con la consolidación de la alianza estratégica birregional con América Latina y el Caribe”.
A este respecto, confirman “la voluntad de la UE de seguir avanzando, basándose en los esfuerzos desplegados por ambas partes, con miras a concluir las negociaciones Unión Europea-Mercosur”.
Las negociaciones entre la Unión y el bloque sudamericano (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay), dirigidas hacia un convenio de libre comercio, diálogo político y cooperación, se encuentran varadas desde el pasado mes de octubre, después de que las partes no lograsen su objetivo de cerrar un acuerdo antes del día 31 de ese mes. Además, los mandatarios se congratulan “por el inicio, previsto para enero de 2005, de las evaluaciones conjuntas de los respectivos procesos de integración de Centroamérica y de la Comunidad Andina, tal como se pide en la Declaración de la Cumbre UE-América Latina y Caribe de Guadalajara”.
En aquella cumbre, celebrada en Guadalajara (México) los pasados 28 y 29 de mayo, la UE, los países andinos y los centroamericanos acordaron la realización de estas evaluaciones, con vistas a abrir negociaciones hacia un acuerdo de asociación si se constata que los procesos de integración de estas dos regiones centroamericanas son lo suficientemente sólidos. Una posición que Mercosur ha avanzado al aceptar como asociados a Colombia, Ecuador y Venezuela.

