Por PHILIP COGGAN - Puede que los mercados ya hubieran descontado la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de aumentar las tasas de interés en un cuarto de punto porcentual. Aun así, fue un momento decisivo.
A 2,25%, las tasas de corto plazo estadounidenses están ahora por encima de las de la eurozona. Cualquiera que se plantee vender activos en dólares porque le preocupa el déficit comercial, tendrá que renunciar a cierta rentabilidad. Y es probable que el diferencial se incremente en los próximos meses.
Está por verse si la decisión de la Fed podrá favorecer al dólar. Aunque las tasas de interés estadounidenses han estado bastante por encima de las japonesas durante años, los operadores no han dudado en impulsar al yen frente al dólar.
La otra cuestión es si la caída acumulada por el dólar basta para reducir el déficit comercial. Los datos de octubre no son alentadores, al reflejar un déficit de 55.500 millones de dólares. En teoría, por supuesto, el déficit comercial aumenta inicialmente cuando una moneda comienza a declinar, porque por el efecto de la curva J las importaciones se vuelven más costosas. Pero con el tiempo, la mayor competitividad de la divisa debería fomentar las exportaciones y estimular la sustitución de las importaciones.
Sin embargo, el dólar ha ido perdiendo valor desde enero de 2002 y el déficit continúa deteriorándose.
Ashraf Laidi, de MG Financial, señaló que las importaciones estadounidenses superan en 50% a las exportaciones. Como consecuencia, las exportaciones tendrán que aumentar a un ritmo dos veces mayor que las importaciones si se quiere reducir la brecha. Sin embargo, en los últimos tres años las importaciones aumentaron 0,5% al mes, mientras el crecimiento de las exportaciones no logró superar el 0,2%. Si continúa tendencia, el déficit comercial llegará a 60.000 millones de dólares en junio de 2005.
Se necesitará mucho tiempo para financiar un déficit tan elevado. Los datos publicados el miércoles pasado muestran que en octubre la afluencia de capital neto a Estados Unidos fue de 48.000 millones de dólares, frente a los 67.000 millones de dólares del mes previo. Esto no se debe a la falta de entusiasmo por los bonos del Tesoro estadounidenses, cuyo volumen aumentó 56%, sino a que los estadounidenses han sido importantes compradores de renta variable internacional.
David Woo, de Barclays Capital, cree que el déficit es un fenómeno monetario, más que comercial. La política monetaria estadounidense es demasiado flexible y la de la eurozona es muy rígida. Barclays piensa que la Fed aumentará las tasas de interés de corto plazo a 4% para fines de 2005, lo que permitirá la recuperación del dólar.