La moneda única inició la semana con fuerza al superar la cota de 1,34 dólares, pese a que el índice de indicadores de EE UU creció por encima de lo esperado y a que el presidente de la nación, George W. Bush, se comprometió de nuevo a recortar el elevado déficit de la primera economía mundial a la mitad. Los expertos consideran que el dólar seguirá siendo penalizado por el elevado déficit que arrastra la economía de EE UU. Los últimos indicios apuntan a que el atractivo de las inversiones en dólares está descendiendo de forma paulatina, lo que hace que la cotización del billete verde haya caído de forma notable en las últimas semanas.
Durante la sesión, el euro fue ganando posiciones de forma sostenida, pese a la ausencia de datos macroeconómicos de relevancia a ambos lados del Atlántico. Las única cifras de interés en el Viejo Continente fueron las referidas a los precios de producción en Alemania, que sufrieron su mayor descenso en casi tres años. El dato indica la ausencia de tensiones inflacionistas en la eurozona pero también habla sobre un ritmo de crecimiento demasiado moderado para la primera economía europea.
No obstante, el euro se vio reforzado por las declaraciones del comisario Europeo de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, quien aseguró que las actuales cotizaciones del euro no se encuentran muy lejos de las que debería reflejar por los fundamentales de la economía europea, mensaje que contrasta con los últimos que han llegado procedentes tanto de la propia Comisión Europea como del Banco Central Europeo (BCE), que mostraba inquietud por la evolución de la moneda única.
Poco efecto parecieron surtir en el mercado las palabras de Bush. En conferencia de prensa por sorpresa, Bush insistió en que podrá recortar a la mitad el actual déficit de EE UU. Pero los inversores no parecen creerle. El presidente de EE UU no habló de recortar los gastos presupuestados para Defensa ni otras cuantiosas partidas. Además, consideran que este recorte no será sencillo. La financiación del déficit estadounidense es una de las grandes preocupaciones del mercado.
Así, el euro llegaba al cierre de la sesión en las principales plazas europeas en zona de máximos intradía, en torno a 1,3410 dólares. Mientras, el yen también avanzó terreno en relación con el billete verde y se situó por debajo de 104 unidades por dólar.