De allí que, tras dos ruedas de baja para acciones y bonos argentinos en Nueva York, nadie se sorprendió que la corrección de precios haya al fin aparecido por aquí. "En estas condiciones, era inevitable", razonaba ayer un operador.
En este contexto debe leerse la caída del 2% que registró ayer el índice Merval de la Bolsa porteña, la que no se agravó porque el segmento petrolero de este indicador esta vez hizo las veces de salvavidas. De otra manera, "si el mercado sólo hubiera extrapolado cotizaciones, la baja en el día hubiera sido superior al 3,5%", ejemplificó otro agente.
En realidad, el ajuste fue del 3 al 5% entre las acciones bancarias, llegó al 6% promedio entre algunos papeles del sector eléctrico y rondó el 3% entre las exportadoras. Pero el retroceso del Merval fue inferior por el sustento que encontró en Petrobras ( 7%), Tenaris ( 3%) y Petrobras Argentina ( 2%), lo que le permitió mantenerse por encima del rango de los 11.000 puntos.
Los principales bonos de la deuda en dólares también registraron bajas, pese a la autorización que el juez Griesa dio al Citi para que el próximo 31 pueda pagar la renta del Par emitido bajo ley argentina.
El ajuste llegó al 1% en el caso del Global 17, pero se amplió a entre 2 y 3% en el caso del Par, lo que indicaría que -según el mercado- ese pago sigue en riesgo. Por lo pronto, ayer el ministro Axel Kicillof dijo que, a su criterio, el Citi violó la ley argentina al firmar un acuerdo en el juzgado, con lo que la pelea parece tener reservados varios rounds más.

