La plaza argentina se embarcó ayer en una severa corrección y borró parte de las ganancias cosechadas tras la victoria macrista en la convención radical.
El índice Merval cedió un 5,69% hasta las 10.530,17 unidades, arrastrado por los papeles de Transener (-14,54%), Pampa Energía (-9,19%) y Comercial del Plata (-7,18%). No es casual que éstas sean las acciones más afectadas, puesto que han acumulado un beneficio del 70% en el año, exhibiendo evidentes signos de sobrecompra hasta la fecha.
"Para destacar, el volumen operado, que llegó a los $ 284 millones, un salto del 54% en relación con la jornada del miércoles pasado. Realmente una mala aleación, volumen en alza, con mercados en caída libre", consignó Eduardo Fernández, analista de Rava Bursátil.
Ni la recuperación de un 4,51% en el barril de petróleo WTI pudo levantar los ánimos, luego de la ofensiva lanzada por Arabia Saudita contra los hutíes en Yemen. Dentro de las acciones líderes, se percibieron enérgicos derrumbes en los títulos de Petrobras (-4,26%), YPF (-4,18%) y Tenaris (-3,00%), que representan más del 50% de la ponderación del panel.
La recuperación de Daniel Scioli en las encuestas fue uno de los motivos citados para explicar el vertiginoso "sell off", pero la tesis más utilizada por los operadores fue la creciente beligerancia del juez Thomas Griesa, quien ordenó al agente de compensación de valores Euroclear retener cualquier pago de bonos reestructurados de la deuda argentina.
Ya circulan informes en la City -como el del JP Morgan- que indican que las últimas resoluciones en Manhattan podrían obstaculizar los pagos del Boden 2015, el Bonar X y el Bonar 2024, hasta ahora inmunes a los antojos de Griesa. Ayer, estas emisiones toleraron un derrape del 1,63%, del 1,32% y del 0,54% respectivamente.
Entre las series del canje, sobresalieron las caídas del 2,33% en el Discount ley NY, del 1,72% en el Global 2017 y del 1,61% en el Discount ley local. De todos modos, los negocios dejaron mucho que desear en este segmento en particular.
Los cupones atados al crecimiento de la economía se sumaron al desarme: el derivado en euros padeció un retroceso del 1,20%, acumulando operaciones por unos $ 6,3 millones, ocho veces más de lo que acostumbra habitualmente. El cupón en pesos perdió también un 2,50%, al tiempo que los instrumentos en dólares lo hicieron hasta un 2,13%.
En el mercado de cambios, la mesa de dinero del Banco Central se vio obligada a vender unos u$s 20 millones para que el dólar mayorista no se escape de $ 8,81.
La mano oficial se notó una vez más en el Rofex de Rosario, aunque en esta oportunidad los descensos más empinados fueron para los contratos a mediano plazo, que acusaron mermas de hasta cuatro centavos en la sesión: septiembre cerró a $ 9,91, octubre a $ 10,14 y noviembre a $ 10,36.
El Central extendió por otro lado su intervención en los tramos más largos, a tal punto que las posiciones a marzo de 2015 fueron las más negociadas de la operatoria, cuando hace apenas una semana no exhibían pulso alguno.
Mientras tanto, el "blue" no da señales de vida: el billete cedió dos centavos, a $ 12,79, convalidando una brecha del 45% con la franja oficial. Ya nos acercamos al inicio de abril, cuando los argentinos pueden renovar sus compras de "ahorro", lo que podría deprimir la cotización paralela hasta mínimos de ocho meses.
Asimismo, el contado con liquidación cedió 14 centavos hasta los $ 11,87, en tanto que el "MEP" lo hizo en 7 centavos para finalizar en los $ 12,03.
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