| Por Javier Blanco - Los activos domésticos cerraron ayer con fuertes bajas, afectados por un cambio en las expectativas y una reciente decisión del juez Griesa que amenaza con transformar el actual default selectivo de la deuda en algo más abarcativo. El panorama del día fue desolador y sólo ayudó a mitigarlo el hecho de que el mercado venía de acumular fuertes ganancias en las semanas previas. La Bolsa porteña se hundió 5,7% (con papeles que -como los del sector eléctrico- desbarrancaron hasta 14%), mientras que los bonos en dólares más negociados cayeron 2% promedio. Para los analistas, el caldo de cultivo de esta corrección fueron las encuestas del fin de semana que (si bien realizadas antes del acuerdo entre la UCR y Pro) colocaban al candidato oficialista (se presume que será Scioli, pero nadie descarta aún a Randazzo) todavía posicionado de cara a los próximos comicios presidenciales. Eso mitigó la euforia que, entre los inversores, había creado el avance de Macri. A eso se agregó la restricción que Griesa le impuso a Euroclear y le impedirá a ese agente procesar los pagos de bonos locales, incluidas las operaciones provenientes de Nación Fideicomisos o Caja de Valores. Esto habría llevado ayer a esa fiduciaria a discontinuar el acuerdo que mantenía con Clearstream para que haga los giros de pago de 5 series de bonos en dólares y emitidos bajo ley de Estados Unidos. El deterioro en la situación hizo que los inversores presten atención a un informe del JPMorgan que, horas antes, había advertido que pueden estar en riesgo los pagos de varios títulos en dólares con legislación local, como el Boden 15. Esa alerta, que hasta anteayer había sido desdeñada por el mercado, pareció de pronto tomar sentido.. |