El dólar logró revalorizarse frente al yen y el euro después de que el presidente del Banco de la Reserva Federal de Richmond asegurara que los tipos de interés en EE UU podrían elevarse el año próximo incluso aunque la inflación se mantuviera en cotas moderadas. El euro estuvo bajo presión después de que el instituto IFO rebajara sus previsiones de crecimiento para la economía alemana. La subida del dólar también se extendió a otras divisas como el franco suizo y también la libra esterlina. La divisa británica perdió terreno después de que se constatara un nuevo descenso de los precios de la vivienda en Reino Unido, uno de los factores que amenaza el crecimiento de una de las principales economía del Viejo Continente.
El dólar logró su primer avance frente al euro en los últimos tres días. No obstante, el billete verde llegó a cotizar por encima de 1,34 unidades por euro durante la sesión. Los inversores tomaron posiciones en el dólar después de que Jeffrey Lacker, presidente de la Fed de Richmond, asegurara que Greenspan podría seguir elevando el precio oficial del dinero en EE UU, actualmente en el 2,25%, aunque no se den tensiones inflacionistas en la primera economía mundial.
Antes de que se celebrara la última reunión del año de la Fed, los expertos consideraban que el comportamiento de los precios y la influencia de la subida de los precios del petróleo podrían influir para que Greenspan decretara un parón en la tendencia alcista de los tipos de interés. Sin embargo, la Fed no sólo subió el precio oficial del dinero sino que también confirmó que continuará haciéndolo, siempre de forma moderada.
La comparecencia de Lacker, aguardada con expectación por los inversores, puso de manifiesto que la política monetaria de EE UU continuará por el mismo camino que en este ejercicio, en el que los tipos han subido 125 puntos básicos desde junio.
Mientras, el euro sufría descensos después de que el instituto Ifo, que elabora el índice de confianza empresarial en Alemania, revisara a la baja sus estimaciones de crecimiento para la primera economía europea en 2005, que ahora se han situado en el 1,2%, tres décimas por debajo de los estimado anteriormente.