Al actual presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli -como a otros tantos de sus colegas de gobierno-, le encanta hacer gala en público de su fe kirchnerista. Y, también como otros, más de una vez alude en términos muy críticos a los años 90. En ese afán por cimentar su nueva identidad pasa por alto las comparaciones que a diario surgen entre los fines de ciclo. En especial, una que lo involucra. Vanoli (foto) por entonces prestaba servicios en la Dirección Nacional de Crédito Público del Ministerio de Economía y era encargado de las operaciones en el mercado local. Como tal, coordinaba las emisiones que periódicamente se hacían de Letras del Tesoro (Letes) y Bonos del Tesoro (Bontes), bonos de hasta un año y medio de plazo para financiar un creciente déficit fiscal. Toda esa experiencia la volcó hace sólo unas semanas para convencer al secretario de Finanzas, Pablo López, de volver a un esquema de financiamiento similar al de entonces. Sólo que, para evitar comparaciones odiosas, sugirió que los bonos tuvieran otra denominación. De allí surgió lo de Bonac, el nombre que tomó la nueva familia de títulos de deuda, sólo que manejada por quienes en público prefieren presentarse como paladines del desendeudamiento. El efecto colateral de los subsidiosLa compensación de 30 centavos por litro de leche que el gobierno nacional dispuso para los tamberos con una producción de hasta 2900 litros diarios parece estar generando un efecto colateral no deseado. Según industrias agrupadas en el Centro de la Industria Lechera, que preside Miguel Paulón (foto), habría productores que para quedar encuadrados dentro de los 2900 litros diarios y de esta manera seguir cobrando el subsidio estarían desviando leche hacia el circuito marginal comercial. La maniobra sería importante. Les quita leche a las industrias que operan en blanco. Entrenamiento de prensa para AxelEl ministro de Economía, Axel Kicillof, comenzó a prepararse para desempeñarse mejor en su nueva faceta de político, luego de algunos traspiés que sufrió cuando le hicieron preguntas incómodas en medios no tan afines al oficialismo. Por esa razón, en el Ministerio de Economía están realizando pruebas reservadas de entrevistas televisivas y radiales, con la ayuda de un conocido consultor ligado al oficialismo. La idea podría derivar en un programa propio, según confesaron los colaboradores del equipo económico, que se muestran más entusiasmados con un debut en el mundo político que su jefe. La culpa es del que estaba antesEn el gobierno de Daniel Scioli están preocupados. Aún no recibieron la autorización de la presidenta Cristina Kirchner y su ministro Axel Kicillof para emitir un bono y hacer frente al importante vencimiento de deuda que tienen pocos días antes de las elecciones de octubre. En esa recta final, deberán pagar US$ 1100 millones en momentos de escasez de reservas. Por eso, todos miran con mala cara al actual ministro de Infraestructura de la provincia, Alejandro Arlía (foto), considerado padre de la criatura de la deuda, que data de su anterior paso por el Ministerio de Economía. En el gobierno bonaerense se afirma que el problema es la tasa que la Presidenta no está dispuesta a avalar. Sin embargo, mantienen aún el optimismo.. |