En un nuevo intento por tratar de convencer al mercado de que no habrá una nueva devaluación brusca del peso ni en el corto ni en el mediano plazo, el Banco Central (BCRA) impulsó ayer, con intervenciones en la plaza local de futuros, la segunda baja en las tasas implícitas de esos contratos en menos de un mes. La entidad concertó "operaciones en las posiciones de enero, febrero y marzo de 2016, lo que contribuyó a reducir la curva de tasas implícitas en un rango que va de 1,8 a 1,3 puntos porcentuales", explicó en un comunicado, en relación a las reducciones para el corto plazo (abril) y el más largo operado (marzo de 2016). Allí destacó que los montos que ofertó fueron "de menor relevancia", apuntando a destacar que la jugada fue convalidada por el sector privado. El BCRA ya había salido a ofrecer contratos a precios menores de los que se operan en el mercado para alentar su baja en la tercera semana de marzo. Entonces hizo bajar del 20,06 al 16,97% la tasa implícita del contrato a fin de ese mes (al caer el precio pactado de 8,8520 a 8,8430 pesos) mientras que la correspondiente a fin de abril la había podado del 23,52 al 22,46% anual, al reducir el precio de 9,032 a 9,020. Con la intervención de ayer, ese precio (el del contrato más corto) cayó ahora de $ 8,9760 a 8,9420, lo que supone un recorte de la tasa del 21,3 al 19,5% anual. Los contratos a vencer en marzo de 2016, que se negociaban con tasas del 39% hasta hace tres semanas, ahora rondan el 28,3% al caer los precios esperados de $ 12,35 a $ 11,298 en ese lapso. Pero los futuros del peso que se negocian en Nueva York (donde no interviene el BCRA) a ese plazo muestran aún tasas que rondan el 43% anual y lucen más reacias a seguir comprimiéndose.. |