Este planteo fue realizado ayer por la junta directiva de la UIA, en momentos en que están comenzando las negociaciones paritarias 2015. Los industriales coincidieron en que resulta "inviable" que el sector industrial se haga cargo de la eventual transferencia del impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría, que "tendría un impacto negativo en el desarrollo de la actividad, con implicancia en los puestos de trabajo", señaló la central industrial en un comunicado.
Además, destacaron la necesidad de "profundizar el diálogo entre las partes con responsabilidad frente a las próximas negociaciones salariales, teniendo en cuenta que el sector industrial ha incrementado en forma sustancial el salario real en los últimos años".
Esta preocupación está basada en que ya son varios los gremios que comenzaron a deslizar a las cámaras con las que negocian paritarias la posibilidad de que los empresarios asuman el costo del tributo. Actualmente, sólo los bancos Ciudad y Provincia aplican esta metodología, pero el gremio Asociación Bancaria lo está exigiendo para todo el sector, así como los sindicatos del transporte, que reclaman que Ganancias sólo se aplique al salario básico. En este grupo, se encuentran los camioneros, colectiveros y gremios ferroviarios.
"Se pretende una virtual privatización del impuesto. Dado que el Gobierno no resuelve el tema Ganancias, varios gremios quieren que se hagan cargo las empresas. Pero es jurídicamente inviable y económicamente inabordable", enfatizó el abogado de la UIA y presidente de la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (Copal), Daniel Funes de Rioja.
El directivo explicó que jurídicamente es inviable porque si una empresa devuelve el impuesto al trabajador se convierte en remuneración y vuelve a tributar. Lo que sí podrían los sindicatos es reclamar un porcentaje mayor de aumento en la paritaria para compensar lo perdido por el gravamen.
Por otra parte, la junta directiva de la UIA acordó la participación en la comisión legislativa que trabajará en la elaboración de un nuevo Código de Trabajo, que impulsa el diputado Héctor Recalde. De todos modos, el Gobierno aún lo mantiene frenado.
Sucesión prorrogada
De lo que ni se habló en la reunión de junta fue de la postergación de las elecciones en la institución, que era un secreto a voces y todos los industriales daban como un hecho. Hubo alguna mención a la imposibilidad de convocar a la asamblea para fin de mes por problemas para cerrar los balances a tiempo, pero no puntualmente de la continuidad de Héctor Méndez al frente de la central.
De todos modos, el grupo Industriales que es quien debe elegir al sucesor se reunió a almorzar previamente y hubo coincidencia en que esperarán entre 45 y 60 días para definir un candidato. La excusa planteada fue la imposibilidad de llegar con el balance, pero lo cierto es que no tienen postulantes y, por otro lado, la mayoría prefiere esperar el desarrollo de la campaña electoral antes de definir el mejor presidente de la UIA.

