Por Javier Blanco - La Bolsa porteña fue de la maldición a la bendición del crudo. Después de todo, el abrupto derrumbe que tuvo el petróleo en el mercado mundial (junto a la desindexación forzada del dólar bursátil) había sido causante del período de fuerte ajuste que el índice Merval transitó en el trimestre final de 2014. Pero desde que el precio del barril comenzó a dar señales de estabilización y rebote, y la crisis de Petrobras dejó atrás su punto álgido, las acciones más ligadas al negocios petrolero (que además explican más de la mitad de la conducta de aquel índice) amagan con convertirse en su mayor sustento. Lo ocurrido esta semana parece confirmarlo: aun cuando el mercado ensayó una corrección, las acciones petroleras la evitaron, con excepción de anteayer. Incluso, volvió a verificarse ayer, pese a que el proceso de revalorización del dólar a nivel global parece haber recomenzado con fuerza, ahora que la expectativa de retoque al alza en las tasas de EE.UU. se "adelantó" a la temporada que va de junio a septiembre. Después de todo, el petróleo rebotó casi 1% para confirmar su estadía en el rango de los US$ 50, aun cuando el dólar tocó el máximo en tres semanas frente a otras divisas semejantes y el diferencial de tasas entre los bonos de EE.UU. y de Alemania a 10 años se amplió a 1,77%, actuando como un acelerador en la relocalización de inversiones y la revalorización del dólar. De allí que ayer ya lo haya sentido el resto de las commodities (granos y metales) y las monedas emergentes. Ajena a eso, la Bolsa porteña ayer subió aunque sólo 2,1% sostenida en el "trío petrolero", es decir, gracias al empuje de Petrobras ( 7%), Tenaris ( 2,8%) e YPF ( 2,2). ¿Se acabó la maldición del crudo?. |