El billete paralelo cerró la semana financiera en los $ 12,40 y ya tolera un deterioro del 10% en lo que llevamos de 2015. A medida que se fue masificando la adquisición de divisas por medio de los canales autorizados por la AFIP, la brecha con la franja oficial se ha estrechado hasta el 39,9%, una marca inédita en los últimos 11 meses. Las ventas para atesoramiento alcanzaron los u$s 259,8 millones en sólo seis ruedas hábiles, lo que representa una suba del 1,3% respecto del mismo período del mes anterior.
El dólar "ahorro" desgasta los circuitos informales desde dos frentes: en primer lugar, le quita vigor a la demanda del segmento, que venía de capa caída tras el raid de allanamientos que signaron el comienzo de la era Vanoli. Mientras tanto, inyecta un gran caudal de billetes en las cuevas, gracias a la popularidad del "puré, una de las bicicletas predilectas del mercado. Esta rendija del cepo cambiario permite hacerse de dólares a $ 10,631, para luego venderlos en la City por $ 12,30, obteniendo así un margen instantáneo del 15,69%.
De todos modos, la diferencia que se logra mediante esta operatoria ha mermado drásticamente en los últimos meses. A finales de septiembre, por ejemplo, se conseguía un lucro cercano al 55 por ciento. Y el atraso cambiario que propone el Banco Central hace pensar que este ciclo bajista continuará hasta el cambio de Gobierno.
A su vez, no cesa la presión del kirchnerismo contra las cuevas: el viernes se conoció que la autoridad monetaria suspendió por 120 días a la casa de cambio Transcambio, a raíz de una serie de irregularidades encontradas durante un allanamiento realizado en noviembre de 2014. Se trata de un actor importante en el segmento informal, puesto que según fuentes oficiales pasan por sus mesas alrededor del 30% de las operaciones. Además, el Gobierno intentará retirar pesos de la plaza mediante una nueva colocación de bonos por $ 3.000 millones, que esta vez estarán atados a las tasas de interés que se convalidan en las licitaciones de Lebac.
En el mercado de cambios, la mesa de dinero del BCRA se alzó el viernes con u$s 80 millones, mientras crece la oferta de divisas del sector agroexportador. El dólar mayorista cerró así con un incremento de medio centavo hasta los $ 8,853. No obstante, un pago de u$s 46 millones para paliar el déficit energético y uno de u$s 20 millones para la importación de material ferroviario limitaron la evolución de las reservas internacionales, que treparon apenas unos u$s 8 millones hasta los u$s 31.518 millones.
Párrafo aparte para la actividad de la Bolsa de Buenos Aires, que se vio traccionada por la recuperación del petróleo en los mercados de referencia. El panel líder finalizó con un repunte del 1,53% hasta las 11.686,61 unidades, de la mano de las acciones de Edenor (3,00%), Petrobras (2,71%) e YPF (2,40%). La petrolera estatal brasileña está en boca de todos: sus papeles sumaron un 16,5% en la semana, que se complementa una ventaja del 14,6% para sus títulos en Wall Street.
En el caso de la renta fija, cabe resaltar que el Bonar X devengará intereses el próximo viernes, razón por la cual le ha quitado parte de los negocios al Boden 2015. El AA17 operó $ 173 millones en la Bolsa porteña, un récord de casi tres meses, aunque terminó con un ascenso marginal del 0,22%.
El apetito por los bonos argentinos sigue firme, ya que el riesgo-país bajó un 1,05% hasta los 568 puntos básicos. El Bonar 2024 continúa cotizando en torno a los u$s 109,50, corroborando un retorno inferior al 8 por ciento en dólares. |