El objetivo de reunir un stock de dólares que le permitiera al Gobierno llegar con tranquilidad a las elecciones parece haberse concretado en estos días, con la emisión de deuda que le posibilitó captar tres veces más de lo que había salido a buscar. Producto de esto, las reservas dieron un salto ayer, de u$s 1.247 millones, y se ubicaron en los u$s 32.675 millones, el mayor nivel desde el 11 de noviembre de 2013. Mediante un comunicado, la entidad dirigida por Alejandro Vanoli precisó que "se realizaron pagos del sector energético por 86 millones de dólares y un desembolso por operaciones cursadas a través del sistema SML por otros u$s 3 millones".
De este modo, el fortalecimiento de los activos del Banco Central, al que deberá sumársele el ingreso de dólares por las exportaciones de soja en el segundo trimestre (u$s 7.000 millones) y los yuanes que ya se contabilizan por el swap de monedas con China (u$s 4.800 millones), asegura llegar sin sobresaltos cambiarios a octubre y sin necesidad de restringir aún más las importaciones.
Aún ante el caso de que pagara en efectivo y al contado los u$s 6.500 millones que debe afrontar por el Boden 2015 (se estima, de todos modos, que renegocie al menos una parte), el Gobierno terminaría el año con reservas por encima de los u$s 25.000 millones.
El éxito de haber obtenido u$s 1.415 millones por la colocación del Bonar 2024 supuso asumir algunos costos que deberá afrontar la próxima gestión: una tasa de casi el 9% anual, que es el doble de lo que pagan los países vecinos, y el riesgo de que el juez neoyorquino Thomas Griesa, que ayer anunció que investigará la emisión, detecte alguna maniobra que compruebe que se trata de deuda externa embargable en el marco del litigio con los fondos buitre. |