Y de pronto, llueven dólares en el mercado argentino. Si se deja a un lado el elevado canon que se abonó por la ampliación del Bonar 2024, la operación ya podría ser catalogada como exitosa, puesto que incitó un incremento de u$s 1.247 millones en las reservas. Las arcas del BCRA cerraron así en los u$s 32.675 millones, el nivel más elevado desde noviembre de 2013, allanando el arduo camino hacia las elecciones presidenciales.
El súbito repunte de las reservas deja a las claras que una gran parte de la demanda provino desde capitales extranjeros, que ignoraron las amenazas de los fondos buitre, intrigados por la suculenta tasa del 9% que brindó la Argentina. En un mundo donde se proliferan los rendimientos negativos, no debería sorprender el apego inversor hacia el riesgo criollo. Parte de esa demanda se exhibió luego en la colocación de YPF, que decidió ampliar su emisión hasta los u$s 1.500 millones, luego de recibir ofertas por al menos u$s 4.000 millones.
Los importadores festejaron el nuevo panorama: fueron los grandes damnificados tras el deterioro en la liquidación del agro, padeciendo continuas demoras en los pagos al sector, pero con este colchón de divisas se espera que las autorizaciones se agilicen en los próximos días. Mientras tanto, el BCRA se alzó ayer con u$s 40 millones en la sesión.
El dólar finalizó así con un salto de medio centavo, a $ 8,888, en una jornada con buenas noticias en el frente cambiario brasileño. Es que el dólar rompió la barrera de 3,00 reales en el mercado paulista, mediante un descenso del 0,89% hasta los 2,9816 reales, un comportamiento que le da un leve respiro a la competitividad de las exportaciones argentinas. En el Rofex de Rosario, la autoridad monetaria siguió barriendo las posiciones largas, concentrando su intervención en los contratos a marzo de 2016, que cerraron alrededor de los $ 11,25.
Por el lado de los circuitos paralelos, el "blue" trepó 5 centavos hasta los $ 12,48, sacando provecho de la ventana que se abre en todos los fines de mes, ante la declinante incidencia de las compras autorizadas por la AFIP. Asimismo, el contado con liquidación ganó 7 centavos en la rueda hasta los $ 11,95.
En el caso de la renta fija, los principales bonos de la plaza local concluyeron con una mejora promedio del 0,2%. Todas las miradas se posaron sobre el Bonar 2024, que anotó un rebote del 1,05% en la sesión, acarreando negocios por $ 378 millones. El Boden 2015 acompañó con una ligera suba del 0,38%, al tiempo que el Bonar X sumó otro 0,35%. Por su parte, las series del canje operaron sin una tendencia definida. Hubo ganancias de hasta el 1,50% en los papeles bajo legislación local, que contrastaron con pérdidas de un calibre similar entre la deuda bajo ley neoyorquina. El Global 2017 fue la excepción, con una evolución del 0,88%.
Con respecto a la renta variable, se alinearon los planetas para la Bolsa porteña, que consiguió una remontada del 4,42% hasta las 12.205,28 unidades. Con aceptables $ 276 millones operados en la franja, lo mejor llegó desde el lado de Petrobras ( 7,69%), el Banco Macro (5,34%) y el BBVA Francés ( 4,93%).
La petrolera brasileña presentó su balance auditado para el último trimestre de 2014, aceptando una pérdida de u$s 2.000 millones sólo por el esquema de corrupción, lo que disipó parte de la incertidumbre que rodea a la compañía. Fue un buen día también para el barril de petróleo, cuya variante WTI se apreció un 2,81% hasta los u$s 57,74. La frutilla del postre fue Wall Street, donde el Nasdaq alcanzó un máximo de 15 años. |