Por E
lizabeth Peger - En el contexto de una economía que no exhibe signos de recuperación, el nivel de empleo formal se mueve en la misma sintonía, ratificando el cuadro de estancamiento en la creación de puestos de trabajo que persiste desde hace más de un año. Para el Gobierno, en cambio, el primer trimestre de 2015, en comparación con el último (octubre-diciembre) del año pasado, mostró que el empleo registrado del sector privado se incrementó levemente ( 0,1%), según los datos de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) difundida ayer por el Ministerio de Trabajo. El análisis oficial omite, sin embargo, considerar la estacionalidad, ya que si se compara el período enero-marzo de este año con el mismo de 2014, la conclusión es exactamente la opuesta: una caída del 0,2% en el nivel de empleo formal.
El informe de la cartera que conduce Carlos Tomada justificó su interpretación al sostener que "la moderada contracción interanual representa la mitad de la caída porcentual verificada en el cuarto trimestre de 2014" cuando alcanzó el 0,4% en relación al último trimestre de 2013. El relevamiento argumenta que la mejora observada en los últimos dos trimestres se explica por el hecho de que las empresas no aumentaron los despidos, reemplazaron puestos vacantes y expandieron levemente la cantidad total de puestos de trabajo.
En el caso de la evolución de los despidos, los datos de la EIL indicaron que durante el primer trimestre del año el porcentaje de cesantías en relación al empleo total alcanzó el 0,6%, constituyendo la proporción más baja de los primeros trimestres de los últimos 10 años.
No obstante, en el análisis respecto a la evolución del empleo por rama de actividad, sobresale la fuerte contracción que registró la creación de puestos de trabajo en la industria de la construcción (-1,1%), caída que casi duplicó el incremento del empleo que observó en sectores como transporte, almacenaje y comunicaciones ( 0,7%); industria manufacturera y Comercio, restaurantes y comunicaciones (con una expansión de 0,2% en ambas actividades); y los Servicios Financieros y a las empresas ( 0,1%). Otra excepción la constituyó el caso de los servicios comunales, sociales y personales, que mantuvieron la dotación de personal sin cambios.