Por Javier Blanco - La Reserva Federal decidió mostrarse ayer "confiada" en que la brusca desaceleración que mostró la economía de EE.UU. en el primer trimestre del año es sólo "temporal", pero no se animó a ponerle fecha de inicio al ciclo de normalización y suba en las tasas de interés. Sin embargo, y pese a que esto hace más probable que mantenga las tasas sin cambio como mínimo hasta septiembre, en los mercados irrumpió un clima de cautela que: -Dejó a la mayoría de las bolsas con cierre negativo. -Y hasta detuvo el proceso de valorización que en las últimas semanas habían mostrado las monedas emergentes, pese a que el dólar siguió devaluándose frente a otras divisas similares, para ampliar a 4,5% su derrumbe en las últimas tres semanas. Las que hicieron caso omiso de la corrección fueron las commodities, cada vez más cómodas con el dólar anestesiado, como quedó a la vista con nuevos rebotes del crudo ( 2,5%) y la soja ( 1,1%). En la plaza local, el "efecto contagio" se hizo sentir con bajas de hasta 1,8% entre los bonos en dólares más largos (fue lo que cayó ayer el Discount Nueva York), que no impactaron en la tasa de riesgo (cayó levemente para volver a la zona de los 600 puntos), al caer los bonos del Tesoro de Estados Unidos contra los que se miden. Pero en una rueda plena en paradojas, la Bolsa porteña logró evitar el ajuste general (avanzó 0,4% al final del día) por el impacto que la nueva valorización del crudo en el mercado internacional les dio a los papeles petroleros (que hoy dominan la conducta del Merval) y el imán que ejercieron algunos papeles como Aluar ( 3%) y Comercial del Plata ( 2,5%) sobre los inversores.. |