En abril las exportaciones argentinas al mercado brasileño se derrumbaron un 25,5% interanual, a u$s 942 millones, principalmente por los menores embarques del complejo automotor vinculados con la recesión en Brasil. Otro tanto ocurrió con las importaciones de ese origen, que cayeron un 21,1% interanual, a u$s 1.013 millones, debido al bajo crecimiento y a las restricciones cambiarias.
Los datos del Ministerio de Industria de Brasil difundidos ayer muestran que el saldo comercial arrojó un déficit de u$s 71 millones, esto es un 255% más que un año atrás. El primer cuatrimestre cierra entonces con un déficit de u$s 440 millones, un 56,5% más que en igual período de 2014 (y una baja del intercambio del 18%). Esta mala performance del comercio bilateral (se redujo el 23,3% en abril, siendo el peor registro para este mes desde 2009) se explica por que ambas economías están en un muy bajo nivel de actividad y las perspectivas para el resto del año no son halagüeñas, sobre todo en Brasil, a lo que se le suma en el caso argentino el impacto de la depreciación cambiaria experimentada por Brasil. Con la reducción de abril ya se acumulan 19 meses consecutivos de caídas en el flujo comercial, lo cual iguala el nivel registrado entre 2001 y 2002 en plena crisis económica.
Las principales caídas interanuales en las compras argentinas se presentaron en automóviles y autopartes, vehículos de carga, motores para vehículos, mineral de hierro, neumáticos, óxidos e hidróxidos de aluminio, motores y generadores, semimanufacturas de hierro/acero, motocicletas, gasolina y mineral de aluminio.
En tanto, las principales bajas interanuales en las compras brasileñas se presentaron también en automóviles y autopartes, vehículos de carga, y además en trigo en grano, polímeros plásticos, productos hortícolas, motores para vehículos, neumáticos, naftas, malta, aleaciones de aluminio, hidrocarburos y alambrón de acero/hierro. |