Por HORACIO RIGGI - Pese a la buena recepción que tuvo la idea del Gobierno de eliminar gradualmente, durante el año próximo, las retenciones a la mayoría de las exportaciones industriales que superen las concretadas en 2004, el sector empresario pidió que el plan se extienda a todos los sectores de la industria local que venden sus productos en el exterior.
Los hombres de negocios aseguraron que la medida oficial tendrá como correlato una mayor producción en el país, pero pretenden que el beneficio alcance a toda la industria.
"Hay que felicitar al Gobierno por la iniciativa que tomó", dijo el presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), Manfredo Arheit. "Pero estamos convencidos de que la medida debe abarcar a todos los sectores industriales. No se puede discriminar", reclamó.
Por su parte, el actual titular de la automotriz Fiat, y ex presidente de la Asociación de Fabricantes de Autos (Adefa), Cristiano Rattazzi, dijo estar totalmente de acuerdo con la posición que tomó el Gobierno. "Siempre dije que las retenciones son un pésimo impuesto porque castiga a la producción marginal", afirmó Rattazzi. "Si un empresario está evaluando la puesta en práctica de una línea de producción que tendrá poco margen, quizá no lleve a cabo el proyecto porque el 5% que deberá pagar por retenciones lo hace económicamente insostenible", explicó.
La semana pasada el ministro de Economía, Roberto Lavagna, anunció que el Gobierno planea eliminar en 2005 la mayoría de las retenciones de las exportaciones industriales que superen las realizadas este año.
Si bien no precisó cuáles serán las ventas al exterior de manufacturas industriales que seguirán gravadas, una fuente gubernamental dijo que en el nuevo esquema pagarán el impuesto los productos con menor valor agregado. En este sentido, todo indica que tributarán las ventas externas de algunos productos derivados del cartón y la industria química.
"Eliminar las retenciones es fundamental para hacer más competitiva a la industria", dijo Héctor Méndez, futuro presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA).
De los cerca de 10.000 millones de pesos que recaudará el Gobierno por retenciones en 2004, alrededor de 400 millones pertenecen a MOI.
La duplicación de la recaudación en sólo un año es una de las preocupaciones de los empresarios. "Se parte de un piso muy elevado donde exportar más no será una tarea fácil", advirtió una fuente vinculada a la industria automotriz.
Las retenciones a las exportaciones, que fueron impuestas una semana después de la devaluación dispuesta por el ex ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov, tributan el 5% en el caso de las Manufacturas de Origen Industrial (MOI). El campo, el sector más beneficiado por la depreciación del peso y el alza del precio de las commodities, paga entre 20% (aceites) y 23% (cereales).
El Gobierno, hasta ahora, soportó las presiones del campo y no parece dispuesto a eliminar las retenciones a ese sector.
Esas presiones también llegan desde el exterior. Estados Unidos pretende que la Argentina iguale las retenciones de cereales y de aceites para que el país no incentive las ventas externas de productos elaborados.
Mercosur
Las exportaciones de origen industrial llegaron en los primeros diez meses de este año a 7.532 millones de dólares. En este sentido, las principales ventas se dirigieron a Brasil, país que compró MOI argentinas por 2.821 millones de dólares.
Entre las manufacturas con mayor crecimiento en 2004 se encuentran los productos de cuero y marroquinería (51%); material de transporte terrestre (38%); materias plásticas (33%); textiles y confecciones (30%); los productos químicos y conexos (26%), y papel y cartón 26%).