Por Sofía Bustamante - El mercado "está pesado", resumen en la City. Si bien una nueva colocación
por u$s 3.000 millones traería alivio a las finanzas del país, la respuesta de
los bonos fue una baja de hasta 2,6% en pesos y 2,1% en dólares. En cuanto a
las acciones, toda las que componen el Merval cerraron en rojo, excepto
Petrobras Brasil, Galicia y Macro. Así el Merval quedó en equilibrio, terminó
0,1% pese a los descensos de Tenaris e YPF. El alza de la petrolera fue un
rebote, mientras que Galicia sumó porque su balance llegó mejor que lo esperado
por el mercado. Las principales caídas de los bonos se vieron entre los de
largo plazo: el Discount y el Par en pesos se derrumbaron 2,6% cada uno,
mientras que el Discount en dólares bajo ley neoyorquina se hundió 2,1%. El
Bonar 24 también cayó, un 0,7%. A su vez, los cupones cedieron hasta 0,9%. El
director de Portfolio Personal, Augusto Posleman, comentó que el mercado
interpreta que tras una nueva colocación de deuda "habrá más competencia entre
los títulos". Al mismo tiempo, señaló que "para poder participar será necesario
estar líquido", es decir contar con dinero disponible para poder "entrar" en el
negocio. "Esta caída de los bonos hace que la tasa se eleve. De continuar por
el mismo rumbo, se volvería más cara una emisión", destacó Posleman. En
tanto, desde el Estudio Ber también subrayaron la mala influencia que tuvo sobre
la renta fija el nuevo ataque judicial de los fondos buitres: ayer el fondo de
inversión NML consiguió embargar cuentas de la Embajada de Argentina en
Bélgica. Por otro lado, en el Merval, las subas de 1,9% de Petrobras y de 1%
de Galicia, acciones que representan el 31% y 9,3% del índice porteño, lograron
neutralizar las caídas de 2,2% de Tenaris y 1,15% de YPF, papeles que también
son "de peso" en la bolsa. El contexto internacional también favoreció a los
negocios locales. Pese a que se creía que Wall Street iba a tener una pésima
sesión, el Dow Jones ganó 0,5%. La presidenta de la Reserva Federal (Fed), Janet
Yellen, había dicho el miércoles que las acciones estaban "caras", opinión que
hizo suponer un aluvión de ventas para el día siguiente. Pero un buen dato de
empleo salvó el día: el número de pedidos del subsidio por desempleo subió
levemente, a un nivel cercano a mínimos de 15 años. Este fue un buen indicador
sobre la salud de la economía estadounidense, que sin embargo no cambia las
previsiones de un alza de la tasas de interés en septiembre por parte de la Fed.
Cabe recordar que hoy llega el informe de empleo. |