Según la resolución general 3770 presentada ayer, el beneficio alcanza a
los trabajadores que hasta agosto de 2013 tenían ingresos por entre $ 15.000 y $
25.000. La medida finalmente será retroactiva al 1º de enero de este año
y contempla la creación de seis subescalas de mínimos no imponibles para su
aplicación.
De acuerdo a los cálculos del Ieral de la Fundación Mediterránea, la
medida significará un alivio para los contribuyentes alcanzados porque este año
hubieran tenido que pagar Impuesto a las Ganancias por el equivalente a entre
12,2% y 19,6% de sus salarios pero a partir de los cambios la alícuota implícita
se recorta a 8,7% y 18,7%, respectivamente.
Sin embargo y a pesar del alivio, por la no actualización por
inflación del mínimo no imponible y las escalas, la presión tributaria será
mayor a la de 2014, cuando esos mismos trabajadores pagaron entre 4,6%
y 12,8% de sus salarios y muy superior a la de 2013, cuando la carga había sido
de entre 0,6% y 7,7%, según explicaron el director del Ieral, Marcelo Capello, y
la economista Alejandra Marconi.
"Esta situación ocurre porque el impuesto no ajusta automáticamente por
inflación cada año, de modo que si en algún período el Gobierno no modifica los
parámetros del mismo a la par de la inflación, entonces está aumentando
implícitamente la presión tributaria sobre salarios, aunque no haya existido
ninguna medida administrativa con ese fin", explicaron.
Así, según los cálculos del Ieral, un asalariado que antes de agosto de
2013 ganaba $ 15.500, con incrementos salariales de 32% en 2014 y 30% en 2015,
hubiera tenido que destinar 14,2% de su salario a Ganancias pero con la reforma
aportará el 10,3%.
En tanto, un trabajador que ganaba $ 18.500 en 2013 con los mismos
incrementos salariales deberá aportar el 13,8% de su salario contra el 16,6%
anterior a la resolución. En tanto, aquellos que en 2013 ganaban $ 24.500 ahora
deberán destinar el 18,7% frente al 19,6% de su salario que iban a tener que
aportar al fisco si el Gobierno no hubiera tomado la medida.
En los considerandos de la resolución, el Gobierno estableció que
la decisión de modificar el Impuesto a las Ganancias se inscribe en el marco de
las medidas que "resulten conducentes al fortalecimiento del poder adquisitivo
de los trabajadores y con ello la consolidación del mercado interno
nacional".

