El mercado argentino se encuentra anestesiado: la renta variable acarreó operaciones por apenas $ 85 millones en la Bolsa porteña, un volumen generalmente reservado para los días feriados. No sólo fue un piso desde el 26 de enero pasado, sino que también significó la quinta retracción consecutiva en el recinto. Y de no mediar ningún imponderable, el paro bancario seguirá hoy hundiendo los negocios.
Es que la política volvió al centro de la escena: el cambio de figuritas en la provincia de Buenos Aires favorece las aspiraciones de Daniel Scioli, que se ha reciclado en las últimas semanas como un paladín de la continuidad del modelo económico. El mercado ha ido corrigiendo su curso tras el exagerado optimismo que despertó la convención radical, pero ahora se decanta por la cautela, a la espera de definiciones en el escenario electoral.
De este modo, el Merval acusó una merma del 0,81%, hasta las 12.105,76 unidades, arrastrado por los papeles de COME (-2,85%), ALUA (-2,35%) y PAMP (-2,12%). El Galicia salvó la ropa del segmento, con un beneficio del 3,31% en la sesión, lo que se complementó con un gran desempeño en Nueva York. Los ADR de la entidad lograron un repunte del 4,21%, acumulando transacciones por u$s 765.000, un 50% más de lo que acostumbra.
Los títulos públicos no están exentos de la incertidumbre política. A medida que nos adentramos en el calendario electoral, el romance de los mercados con el riesgo argentino se está resquebrajando, como demuestra el repentino repunte en los rendimientos. Según datos de la consultora Analytica, el costo de financiamiento para la Argentina se acrecentó un 1,3% desde mediados de abril.
Como si fuera poco, los fondos buitre embarraron el panorama: Aurelius Capital solicitó ante el juez Griesa el bloqueo de los pagos del Bonar 2024, anticipándose a una eventual ampliación de esta serie en las próximas semanas. La noticia llegó al filo del cierre de los mercados, razón por la cual su impacto en los precios fue limitado. El bono en discordia anotó así un salto marginal del 0,04%, en una rueda irrisoria en materia de negocios. En tanto, el Boden 2015 sumó un 0,29%, mientras que el Bonar X lo hizo en un 0,39%.
El retroceso en el volumen operativo llegó hasta el mercado de cambios, que permitió operaciones por u$s 214 millones, un 30% menos que la rueda del viernes. De todos modos, la mesa de dinero oficial pudo absorber u$s 10 millones para abastecer las reservas. Cabe mencionar, además, que el sector agroexportador mantuvo el ritmo de liquidación durante la semana pasada, mediante una infusión de u$s 585 millones en la franja mayorista.
Por su parte, el dólar se movió medio centavo hasta los $ 8,935, haciendo caso omiso al comportamiento del real brasileño. Sucede que el billete verde creció un 2,31% hasta los 3,0525 reales en el mercado paulista. En el Rofex, el BCRA marcó la cancha en las posiciones al último trimestre del año, que registraron un descenso de hasta tres centavos en la jornada.
Las cotizaciones alternativas del dólar tendieron a la baja, especialmente en los circuitos paralelos, donde el "blue" cedió 5 centavos hasta los $ 12,52. A su vez, sorprende el desarbitraje en el tipo de cambio implícito, donde el contado con liquidación opera en los $ 11,96, contra un $ 11,75 en el denominado dólar "MEP". Es que una parte considerable de las divisas de "ahorro" se encauzan por las series "D" de los bonos, que permite mantener los dólares en movimiento, mientras el Banco Central profundiza el atraso cambiario.
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